Juegos que no pasan de moda

Unos logroñeses juegan al dominó /Juan Marín
Unos logroñeses juegan al dominó / Juan Marín

En unas fiestas en las que Logroño rememora su pasado, los niños también pueden disfrutar con juegos tradicionales en la plazuela Alonso de Salazar

ANA TERREROS/N.I.

No se sabe con certeza si los niños logroñeses de 1521 jugaban al dominó o al ajedrez. Ni tampoco si hacían castillos con bloques de madera o si se divertían pintándose la cara. Quizá sí saltaban a la comba o se reían caminando sobre zancos de madera. Pero lo que sí es seguro es que los juegos actuales distan mucho de los de aquel entonces.

«La forma de divertirse de los niños ha cambiado mucho. Ahora todo es digital»

Durante estos días en los que Logroño revive su pasado, en la plazuela Alonso de Salazar, los niños pueden divertirse con juegos tradicionales y típicos de La Rioja. Aunque el tiempo no acompañaba en la mañana de este lunes, fueron varias las familias que paseaban por el mercado renacentista y que se han acercado a esta plazuela para probar alguno de los juegos que había repartidos en diferentes mesas. A medida que iba pasando la mañana, han sido más los niños (y no tan niños) que curiosos se aproximaban a mirar frente a un cartel que rezaba «Juegos Riojanos».

Carolina es una de las madres que este lunes se ha acercado a jugar con sus hijos. «Hay algún juego, como el dominó, que sí que es bastante riojano», opinaba. «Más que riojanos, son tradicionales», apuntaba su marido. Dominó, parchís, puzles y tangram eran algunos de los juegos que podían encontrarse los niños.

«Es bonito que se hagan este tipo de actividades, que fomentan el juego tradicional»

¿Ha cambiado mucho la forma de divertirse de los niños? Parece que sí. «Cuando nosotros éramos pequeños no existía la Play o el ordenador», recuerda Susana mientras mira cómo juegan sus hijos al parchís. «Nos divertíamos mucho más en la calle: salíamos en bici, con patines...». Pero en una era tan digitalizada, es bonito ver a niños divirtiéndose con juegos que no implican el uso de un ordenador o un móvil.

«Hay que fomentar este tipo de juegos entre los niños, pero debe hacerse desde la familia», apunta Begoña. «Está bien, aún así, que en unas fiestas tan concurridas se pongan estos juegos para animar a los niños». Y es que mientras los padres pasean entre los puestos de las calles Barriocepo, Excuevas o la plaza de Santiago, los niños pueden quedarse jugando en la plazuela Alonso de Salazar porque, como coincidían algunos padres, «los niños disfrutan más con esto que viendo decenas de puestecitos». Jesús, que ayudaba a su hija a sostenerse sobre unos zancos, lamentaba que no hubiera un animador en la zona. «De esa forma, los padres podríamos ver los puestos de artesanía mientras los niños juegan aquí vigilados».

Además de estos juegos, también está Sara con su puesto de 'Pintacaras'. Mientras maquillaba a un niño como si fuera un tigre, contaba que «son muchos los pequeños que pasan por aquí y disfrutan jugando». «Es bonito ver que se lo pasan bien con poco, con lo que nosotros jugábamos hace años horas y horas y sin aburrirnos».

Una opinión extendida este lunes entre las familias que caminaban por la zona era que, además del mal tiempo, que no invitaba a salir a la calle, los juegos comenzaban demasiado pronto. De los juegos tradicionales pueden disfrutarse también este martes hasta las nueve de la noche.