Gamarra dedica los 'banderazos' al comercio, a los niños con enfermedades raras y a los logroñeses en el exterior

Cuca Gamarra da los primeros banderazos en la esquina de Cuatro Cantones. /
Cuca Gamarra da los primeros banderazos en la esquina de Cuatro Cantones.

La alcaldesa cumple con la tradición en un día del patrón multitudinario en el centro de Logroño

EFELOGROÑO

La alcaldesa de Logroño, Concepción Gamarra, ha dedicado hoy los tradicionales "banderazos", en la procesión de San Bernabé, patrón de la ciudad, a los comerciantes, a los niños que padecen una enfermedad rara y a los logroñeses que residen en el exterior.

Los "banderazos" son tres pequeños discursos que la alcaldesa pronuncia en el transcurso de la procesión por el casco antiguo de la ciudad, en el día de San Bernabé, y que ha estado muy concurrida al ser la festividad en domingo y el buen tiempo.

El primer "banderazo" lo ha protagonizado en el "Arco de San Bernabé" y lo ha dedicado a todos los comerciantes que, desde 1521 -cuando Logroño ganó la gesta a las tropas francesas- "llevan ofreciendo sus servicios a Logroño y sus visitantes".

Son comerciantes, ha añadido, que "lo hacen con profesionalidad, con cariño e innovando", por lo que a "a aquellos, a los de hoy y a los del futuro, homenajeamos con este primer banderazo", ha enfatizado.

Con un "gritad conmigo: Viva San Bernabé, Viva Logroño", la alcaldesa ha continuado la procesión, con las imágenes de San Bernabé y la Virgen de la Esperanza, patrona de la ciudad, y que ha tenido varias paradas, entre ellas, frente a la Cocina Económica y el Hospital de La Rioja.

Antes de llegar a la segunda parada, una rondalla ha entonado cánticos de San Bernabé ante toda la Corporación y autoridades, entre las que se encontraban los presidentes del Gobierno riojano, José Ignacio Ceniceros; y del Parlamento, Ana Lourdes González; el delegado del Gobierno, Alberto Bretón; el obispo de la Diócesis riojana, Carlos Escribano y miembros de la Corporación Municipal.

El segundo banderazo lo ha protagonizado en la calle Marqués de San Nicolás, en la esquina de Cuatro Cantones, donde también ha aludido a 1521 y ha afirmado que "hoy, en 2017 esta ciudad también tiene pequeños héroes, que creen en el poder de la esperanza"

"Son los niños que padecen una enfermedad rara. Por todos ellos para que la investigación, les dé esa esperanza por la que luchan todos los días y son un ejemplo para todos y cada uno de los logroñeses", ha enfatizado Gamarra al dedicar este "banderazo", que ha concluido con un "Viva Logroño".

Gamarra ha protagonizado el tercer "banderazo" en la puerta de las Murallas del Revellín, tras presenciar las danzas del Grupo de Danzas de Logroño y la bendición del pez, pan y vino, por el obispo, Carlos Escribano con los que la Cofradía del Pez ha repartido 25.000 raciones en recuerdo del alimento de los logroñeses que resistieron el asedio de las tropas francesas en 1521.

En este último "banderazo", la alcaldesa lo ha dedicado a los logroñeses que por distintas razones han tenido que vivir en otras ciudades, pero que siguen esta efeméride a través de sus familiares o medios de comunicación.

Son logroñeses iguales que los 150.000 que viven en Logroño, que celebran esta fecha, aunque no están presentes, ha recalcado.

Los "banderazos" es uno de los actos centrales de la festividad de San Bernabé, cuya procesión ha sido seguida por multitud de personas, tras la misa que ha oficiado el obispo en la concatedral de Santa María de la Redonda.

Este acto forma parte de las tradiciones de Logroño vinculadas a uno de los momentos más importantes de su historia: el triunfo sobre las tropas francesas (unos 30.000 hombres según las crónicas de la época) que asediaron la ciudad en 1521 y que no lograron penetrar en sus murallas gracias a la defensa de los logroñeses y a su pericia.

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