El primer vuelo sobre Logroño

El piloto francés Jean Mauvais realizó el primer vuelo sobre Logroño en los sanmateos de 1910. :: Delegación del Ministerio de Defensa/
El piloto francés Jean Mauvais realizó el primer vuelo sobre Logroño en los sanmateos de 1910. :: Delegación del Ministerio de Defensa

En plenas fiestas mateas de 1910, un piloto francés voló en la explanada donde hoy se encuentran Las Norias

Marcelino Izquierdo
MARCELINO IZQUIERDOLogroño

Era el mes de septiembre de 1909 cuando el primer vuelo que surcó cielo español se hizo realidad en la localidad valenciana de Paterna. Apenas un año después, la ciudad de Logroño pudo disfrutar de aquel invento, mitad ciencia, mitad espectáculo, llamado aviación.

En las fiestas mateas, que se celebraron del 20 al 26 de septiembre de 1910, las «máquinas endemoniadas que ascienden hasta el cielo» fueron las protagonistas del programa de actos, bajo el lema publicitario de «Grandes fiestas de aviación en el campo de maniobras». El día 21, festividad de San Mateo, la explanada junto al Ebro que hoy ocupa Las Norias se convirtió en un improvisado aeropuerto, al que llegó el piloto francés Jean Mauvais con su biplano Sommer de 50 caballos.

Mauvais había sido contratado por el precio de 4.000 pesetas de las de entonces, por iniciativa del concejal Félix Valluerca, lo que situó a Logroño entre las ciudades pioneras de la aeronáutica patria.

Veinte mil personas

Según el periódico LA RIOJA, alrededor de veinte mil personas acudieron desde primeras horas de la mañana a la pista situada en la ribera, expectantes ante lo que se llamaba el «espectáculo nuevo». Pasadas las 11 horas, Mauvais se sujetó el casco y las gafas, tomó asiento en el extraño artilugio y arrancó el motor. Las hélices comenzaron a girar y girar, hipnotizando a un público ya entregado.

De pronto, el biplano cobró vida, se movió alrededor de la pista y puso rumbo al cielo de Logroño tras una vertiginosa carrera. El público seguía la trayectoria del aparato, evitando los molestos rayos de sol con las palmas de las manos y los programas de fiestas repartidos por el Ayuntamiento.

Ante la zozobra general, el Sommer de Mauvais bordeó el monte Corvo y viró hacia la izquierda, en dirección del entonces molino de Las Norias hasta cruzar el Ebro; sobrevoló después en paralelo el camino que lleva a la ermita del Cristo y, poco a poco, fue retornando al campo de prácticas, traspasando de nuevo el ancho cauce del río.

Cinco minutos duró ese primer vuelo histórico por los cielos de la capital riojana, entre aplausos, vítores y el fervor general. Intentó el piloto francés un segundo despegue con un pasajero a bordo, que tuvo que abortar, y de nuevo en solitario repitió idéntico circuito, pero durante siete minutos. El último vuelo de la feria matea de 1910 lo protagonizó Mauvais el día 25, domingo por más señas.