Logroño se vuelca en captar turismo de reuniones y deportivo

Presentación del Plan de Turismo de Logroño. / A.L.

El Plan de Turismo incluye seis líneas estratégicas articuladas en 16 planes de acción que se desplegarán en 48 programas operativos

LA RIOJALogroño

El Plan de Turismo de Reuniones y Deportivo de Logroño 2018-2022 aspira a que se organicen en la ciudad hasta 117 actividades turísticas anuales, que podrían dejar un impacto económico de 60 millones de euros.

La alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, ha presentado este viernes al sector turístico y a los agentes económicos y sociales este plan, acompañada por su director, José Ignacio Castresana.

Este instrumento, que sienta sus bases en el Plan de Innovación de Logroño 2016-2020, ha sido elaborado por un equipo de 47 personas en colaboración con la Universidad de La Rioja (UR), ha detallado Gamarra en declaraciones a los periodistas.

El Plan de Turismo incluye seis líneas estratégicas articuladas en 16 planes de acción que se desplegarán en 48 programas operativos hasta el año 2022.

El objetivo es que en 2022 la ciudad pueda acoger cada tres días una actividad turística, organizada por empresas y entidades profesionales, mientras que los fines de semana podrían organizarse competiciones deportivas, con un planteamiento «desestacionalizador», para abarcar todo el año, ha resaltado la alcaldesa. Ha agregado que este plan persigue atraer visitantes y generar actividad económica y empleo, «todo bajo la marca común de Logroño».

Esta herramienta pretende la colaboración entre agentes; la medición para la toma de decisiones inteligentes, la especialización de todos los actos según la singularidad competitiva de Logroño y el uso de la tecnología.

Por su parte, Castresana ha relatado que se ha hecho un análisis comparativo con ciudades competidoras de Logroño, como Burgos, León, Salamanca, Santander, Valladolid y Zaragoza.

Entre las fortalezas de la capital riojana, ha resaltado que está considerada «la más segura« de las que organizan congresos en España, y adicionalmente, es percibido como un destino »singular«, gracias al enoturismo.

Además, Logroño tiene una baja presión turística y es una ciudad «paseable y amable», por lo que es buen sitio para organizar actividades y congresos con la característica «slow» (despacio).

Entre las debilidades, ha citado la conectividad, que es «claramente peor» que en las ciudades competidoras, ya que el estudio alerta de las «graves deficiencias en infraestructuras de transporte», como aéreo y ferroviario. Así, este plan pretende aprovechar las fortalezas de la ciudad para que «pueda encontrar su hueco en un entorno cada vez más competitivo».

Las líneas de ejecución de este plan prevén conseguir una oferta especializada en turismo de congresos, reuniones y deportivo, especialmente enfocado al deporte senior y de alta intensidad, ha indicado.

También pretenden aprovechar la tecnología y digitalización de la ciudad, ya que Logroño tiene una muy buena posición como «Smart City»; la innovación y profesionalización en la gestión pretende diseñar sistemas de información para medir el grado de satisfacción de los visitantes y tomar medidas.

La cuarta línea de trabajo se basa en la colaboración de todos los agentes, para interconectar información y que se ofrezcan actividades turísticas complementarias a la asistencia a un congreso y propuestas personalizadas, como por ejemplo, la visita a un viñedo.

Por otro lado, se prevé la comercialización del destino Logroño mediante el desarrollo de estrategias para promocionar la ciudad como destino de referencia para la celebración de actividades congresuales y deportivas.

Castresana ha apuntado que, para paliar el déficit de conectividad de la ciudad, se debe trabajar para lograr conexiones con los vuelos «estrella» de Zaragoza y Bilbao.