EL OBSTÁCULO DE SER UNA FUNDACIÓN

Durante los últimos 18 años FHC ha garantizado la equidad y accesibilidad a los servicios sanitarios especializados a los ciudadanos de La Rioja Baja, venciendo así la dispersión geográfica y superando la lejanía a Logroño de muchas de las poblaciones de referencia. Sabemos que esa lejanía es mucho mayor que el espacio físico que nos separa de la capital, se mide en desapego cuando no en desinterés.

La FHC es un buen hospital. Nueve de cada diez pacientes recomendarían a un familiar acudir al centro (encuesta 2018), lo que pone de manifiesto el valor que los pacientes otorgan a su hospital y la implicación de los profesionales.

Fundación Hospital Calahorra siempre ha sido Sanidad Pública, fue una decisión política del momento que se gestionase como Fundación, un modelo de gestión diferente al resto de la Sanidad Pública Nacional y que nos ha dejado solos y fuera del sistema, fuera del Servicio Riojano de Salud. Somos una isla de gestión en el panorama sanitario nacional.

Nuestro hospital se ve seriamente amenazado por la transformación del panorama sanitario nacional. Si nuestro gobierno no nos quiere creer (allá ellos), que escuchen al menos al Ministerio de Sanidad, el cual alerta de que el año que viene el déficit de especialistas ya será superior al 5% (límite de 'equilibrio estructural') y cinco años después, en el 2025, se situará en torno al 12%. Este déficit de facultativos será aún mayor en algunas especialidades y en plazas poco atractivas en hospitales pequeños o alejados de grandes núcleos poblacionales y aún más en nuestro caso al ser una 'fundación sanitaria en mano pública' sin plazas de personal estatutario y con ofertas de contratación desiguales al resto del Sistema Público de Salud.

El hecho de seguir siendo una Fundación supone un obstáculo insalvable para captar profesionales. De hecho, la contratación de nuevo personal en FHC ha seguido siendo escasa, precaria y no queda garantizada a largo plazo. Se procura disimular con anuncios y convocatorias en la prensa nacional, a sabiendas de que nadie responderá. La consecuencia es la descapitalización progresiva del hospital y la merma de la plantilla de facultativos que se traduce en falta de médicos suficientes que cubran la cartera de servicios en Traumatología, Radiología, Urología, Oftalmología, Cardiología, Otorrinolaringología... los pacientes lo pagan con mayores listas de espera y peor calidad asistencial.

Este problema ni es puntual, ni es nuevo, ni es imprevisible, ni es irresoluble. La única garantía de mantenimiento y mejora del servicio público sanitario en La Rioja Baja es la integración directa de FHC en el Servicio Riojano de Salud. Sólo con la integración se garantiza a los ciudadanos de La Rioja Baja el mantenimiento de una calidad asistencial digna en el Hospital de Calahorra, en condiciones de igualdad con el resto de La Rioja.

Pedimos a todos los partidos políticos y grupos parlamentarios de La Rioja que, de una vez por todas, pongan en marcha el marco jurídico necesario para que Fundación Hospital Calahorra esté INTEGRADO en el Servicio Riojano de Salud. Es posible legalmente hacerlo dando seguridad jurídica a la Administración y a los trabajadores y además ya se ha hecho en otras comunidades como Baleares y Madrid.