Las obras vuelven a Correos 16 años después

Las dos fachadas del edificio, libres de andamios./Leticia Cámara
Las dos fachadas del edificio, libres de andamios. / Leticia Cámara

La retirada del andamiaje y la colocación del vallado marcan el inicio de su rehabilitación como hotel | La antigua sede postal de San Agustín, tras la fallida reforma del 2003 que acabó en su «ruina», ha estado 'acordonada' por razones de seguridad desde el pasado 2007

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Del andamiaje de seguridad... al vallado de obra. El perímetro del viejo edificio de Correos ha comenzado a cambiar. Las fachadas no quedarán despejadas, que nadie se lleve a engaño, pero la retirada de los andamios y la colocación de un cerramiento delimitando el inmueble significa el inicio de su rehabilitación como hotel de lujo. Las obras vuelven a la antigua sede postal de la plaza de San Agustín después de 16 años... y lo hacen para reabrir sus puertas con un uso totalmente distinto al original tras no pocas idas y venidas. Quienes ayer, a primera hora, se topaban con la cuadrilla de trabajadores, tras tanto tiempo de abandono, se frotaban incrédulos los ojos.

«Las obras del edificio ya han empezado oficialmente con los trabajos iniciales previos a la propia obra, como son la retirada del andamio y la colocación del vallado». Así confirmaban ayer el nuevo 'comienzo' a Diario LA RIOJA fuentes de la propiedad. Un inicio que llega después de que en abril del 2017 Correos aprobase la adjudicación del histórico y céntrico edificio por 2.010.000 euros a Tarso Properties, mercantil perteneciente al grupo hotelero Hotusa, que ya entonces planteó su rehabilitación como un establecimiento integrado en la prestigiosa cadena 'Eurostars'. Más de dos años después el proyecto está en marcha en pleno Casco Antiguo -con una inversión prevista de 11 o 12 millones de euros-.

Los planes del grupo pasan por abrir el nuevo hotel en el primer semestre del 2021. Así lo establecieron durante la presentación de la obra en mayo pasado, donde ya se anunciaban los trabajos de manera inminente. Que todo haya comenzado por la retirada del tan poco estético andamiaje que ha rodeado el edificio desde hace años ha sido, al menos de entrada, celebrado por los vecinos del entorno. «Ya era hora», era el comentario más repetido, aun sabiendo que se avecina un considerable tiempo de obras. «Mejor uno o dos años de molestias que toda una vida de deterioro y olvido», acertaban a añadir.

Tarso Properties, del grupo Hotusa, compró el edificio en el 2017 por algo más de los dos millones de euros

Los andamios 'provisionales' que ya parecían formar parte del edificio se instalaron en septiembre del 2013, aunque su perímetro permanecía vallado por razones de seguridad desde el 2006. El edificio parecía condenado a venirse abajo. La que fuese sede central de Correos, considerada el mejor exponente de la arquitectura neobarroca de Logroño, fue construido bajo la dirección de Agapito del Valle e inaugurado el 23 de mayo de 1932; y como tal funcionó hasta su primera gran reforma que, comenzada en enero del 2003, nadie sospechaba que acabase tal y como acabó. Cuestión de suerte... o no.

Pocos pensaban que el proyecto acometido por Correos terminaría derivando en la «ruina técnica» del inmueble y en un conflicto judicial entre la sociedad postal y los responsables de las obras. Fue en abril del 2006 cuando los juzgados de Logroño requirieron a la entidad postal el urgente apuntalamiento del edificio, que entonces ya llevaba cerrado tres años, ante la anunciada ruina... y de ahí data parte del vallado que ayer era retirado.

Apenas serían necesarios unos meses para que Logroño se desayunase una buena mañana del 2007 con una propuesta de vaciado del edificio (conservando, eso sí, las fachadas) y que ya en el 2008 se llegase a plantear la posibilidad de que la sede de Correos se convirtiese en un museo que albergase la colección pictórica del empresario alemán Hans Rudolf Gerstenmaier.

'Eurostars' prevé abrir en el primer semestre del 2021

Amancio López, presidente de Hotusa, presentaba el pasado mayo su proyecto de hotel en el viejo Correos marcándose el «primer semestre del 2021» como fecha aproximada para la inauguración. «En principio, en un año debería estar abierto», dijo, aunque dándose «un margen de dos años» ante posibles imprevistos que puedan ocurrir... tal vez conocedor de la suerte del edificio.

Otros dos años después, otro empresario, en su caso Félix Revuelta, se interesaba por el viejo edificio -donde inicialmente se levantaba el convento de las religiosas Agustinas- a fin de transformarlo en un hotel con el encanto suficiente como para convertirse en referencia turística de la capital. Sus planes no prosperaron y el inmueble, andamios incluidos, fue cumpliendo años y degradándose en pleno centro y a la vista de todos.