Unas obras de adaptación sin vuelta atrás a un ritmo que no convence a todos

Ayuntamiento y CERMI reconocen lo hecho y lo que queda por hacer en un mandato en el que Ciudadanos ha exigido cumplir sin demoras

J. C. LOGROÑO.

Lejos queda cuando a comienzos del 2015 la Administración local comenzó a colocar baldosas de botones amarillos y acanaladas de color negro en las paradas de autobuses de la ciudad. Desde entonces, y tal y como pone de manifiesto el estudio de URBE Ingeniería Civil, «el Ayuntamiento, en su firme voluntad de hacer de Logroño una ciudad accesible, pretende adecuar progresivamente sus transportes urbanos a las exigencias normativas existentes y en especial las paradas de viajeros».

Una adaptación, en palabras del actual concejal de Transporte Urbano, Tráfico y Vías Urbanas, Francisco Iglesias, sin vuelta atrás. «Imparable», explica. «La idea es que con el contrato de apoyo al Parque de Servicios vayamos ejecutando proyectos específicos como el de las 15 paradas del pasado 2018 con un presupuesto de 50, 60 o 70.000 euros hasta culminar el conjunto de las mismas», asegura quien añade que lo de la accesibilidad ha calado en la Unidad y, políticos aparte, los técnicos municipales son los primeros concienciados.

Las aclaraciones de Iglesias se producen prácticamente al término de un mandato en el que Ciudadanos (Cs), desde la oposición, ha exigido en varias ocasiones que se cumpla sin demoras con las normativas de accesibilidad denunciando incluso que el 10% de las paradas de Logroño no lo son. «No todas las paradas de transporte urbano están adaptadas», ha repetido el portavoz 'naranja', Julián San Martín, mostrando imágenes de autobuses que, a la hora de detenerse, no alcanzan la acera... complicando el acceso a las personas con movilidad reducida.

El Ayuntamiento, igual que el CERMI, reconocen lo hecho... y lo que queda por hacer. «Hay cosas que mejorar, por supuesto, pero vamos avanzando», sentencia Manoli Muro, su presidenta. «Lo ideal sería que todas estuviesen perfectas, pero el compromiso es que así sea y ello es cosa de todos», concluye.