La Navidad llega al monte Cantabria

Vista de la ciudad, con el cielo despejado, tras el ascenso. :: s.t./
Vista de la ciudad, con el cielo despejado, tras el ascenso. :: s.t.

Amigos de La Rioja revive su tradicional excursión para instalar un pequeño belén en el yacimiento arqueológico logroñés

MARÍA JOSÉ LUMBRERAS

logroño. Los operarios que vayan hoy a trabajar al yacimiento del monte Cantabria se van a encontrar un pequeño nacimiento en el hueco de uno de los muros de las habitaciones de la entrada. Allí lo instalaron ayer un grupo de integrantes de Amigos de La Rioja y otros vecinos que se quisieron sumar a la expedición pese a que a la hora de la cita aún llovía en la capital.

Para ir haciendo tiempo por si escampaba, hubo villancicos en el aparcamiento junto al cementerio y, luego, una vez arriba, en la cima. Amigos de La Rioja dispone de su propio villancico para el monte Cantabria. En su letra señalan que la tradición de colocar el nacimiento es «para hacer un llamamiento» o que en el monte «un cartel hay que pegar donde diga 'esto es tuyo y lo tienes que cuidar'», y también que «el BIC (la declaración de Bien de Interés Cultural) ya se ha concedido y esperando a que funcione no duerme nada tranquilo». A continuación tararean el «ande, ande, ande...» con panderetas que guardan de un año para otro.

Hubo suerte. Mucha. Y el esfuerzo mereció la pena porque la ascensión, que se inició con un tiempo cuanto menos difícil, terminó con un cielo despejado y unas más que recomendables vistas de la ciudad desde el mirador.

LA FRASEFederico Soldevilla Presidente de Amigos de La Rioja «Dadle el valor cada uno. Subid. Desde arriba se ve la mejor imagen de Logroño»

Mientras la excursión avanzaba, el presidente de la asociación, Federico Soldevilla, fue desgranando detalles tanto del camino hasta la cumbre como del mismo monte. Habló de los distintos senderos que permiten el acceso y sus orígenes varios, así como de los estudios realizados en el yacimiento desde hace décadas y décadas; el proyecto que se escogió en los noventa y que no se materializó o las gestiones por lograr la declaración de Bien de Interés Cultural que se llevaron a cabo en el 2004 y que solo fructificaron ocho años después, si bien esta designación no ha aportado, hasta ahora, las consecuencias en la mejora de la zona que se preveía.

Buena parte de los participantes en la marcha eran habituales de la misma, es decir, llevan años subiendo con el belén. Y ayer encontraron elementos nuevos con los que poder sorprenderse. Ello porque el inicio de las labores de limpieza en la zona hace que puedan verse bastante bien las habitaciones junto a la entrada y, en ellas, un agujero en el suelo que antes solo intuían y sobre el que pasaban con cuidado. En los últimos días han seguido los desbroces y pueden verse estos espacios delimitados a los dos lados del acceso, mientras que también aparecen señales en los muros dejadas por quienes los están estudiando. «A ver si esta vez sí, a ver si es la buena», deseaban algunos de los paseantes refiriéndose a la intervención recién iniciada. La posibilidad de llegar al mirador hizo que los visitantes pudieran hablar de los pequeños molinos y los batanes que hubo en el río o del acceso a las cuevas, una de ellas hundida desde hace años.

Al final, se trata de que cada uno le dé al monte Cantabria el valor que posee, decía Soldevilla, quien animaba a los paseantes a subir e incluso a explicarles a los peregrinos, con un cartel en el Camino, que «desde ahí se ve la mejor imagen de Logroño».