Algo se mueve en la Gran Vía (de nuevo)

Parcela donde se edificará el nuevo edificio en Gran Vía. /Miguel Herreros
Parcela donde se edificará el nuevo edificio en Gran Vía. / Miguel Herreros

Una promotora edifica en la céntrica calle un proyecto que se suma a otro vecino junto a Gil de Gárate | La construcción del edificio 'Prisma', que incluirá un local comercial, apunta a la revitalización inmobiliaria de obra nueva en el centro de Logroño

África Azcona
ÁFRICA AZCONALogroño

Las constructoras empiezan a tener en el punto de mira la Gran Vía. Al menos, éste es el objetivo de las cuatro firmas que en los últimos meses han desembarcado en la principal arteria y espina dorsal de la ciudad. El próximo e inminente objetivo será la esquina con Teresa Gil de Gárate, cuyo solar acogerá un moderno residencial, llamado edificio 'Prisma', de 18 apartamentos y pisos. La promotora, que iniciará las obras el próximo mes, ha apostado por un enclave privilegiado, ocupado hasta poco por un edificio recién derribado.

Su lugar lo ocupará ahora un innovador inmueble. Además de los pisos, que estarán terminados en dos años según los planes de sus promotores, la vivienda se dotará de un local comercial de 205 metros cuadrados en planta baja (más sótano) y una entreplanta para oficinas. El proyecto, según la constructora Samaniego, ha apostado por una zona consolidada aprovechando las pocas oportunidades para hacer promociones en el centro.

CUATRO PROMOCIONES

Jorge Vigón...
En los números 8 y 12 de la calle se anuncia obra nueva.
y Gran Vía...
Junto a la esquina con Gil de Gárate se levanta un nuevo edificio y llega otro.

Según explican sus responsables, la promoción ha contado con una gran acogida desde que salieron los pisos a la venta. En pocos meses, la constructora ha vendido todas las viviendas, sin necesidad de promocionarlas. Quienes en las últimas semanas haya pasado por Gran Vía 29, no habrá visto ningún cartel anunciando el residencial, pero lo cierto es que están todas las viviendas vendidas, excepto una. «Casi no nos ha dado tiempo de hacer publicidad, nuestra cartera de demanda se enteró de la promoción y se vendieron rápidamente», informan desde la oficina de la promotora en la calle Murrieta, donde explican que, entre los interesados, «hay pocos inversores». El perfil tipo de comprador de este tipo de pisos son personas que «los han adquirido principalmente como residencia habitual, gente a la que le apetece mucho estar en el centro»; entre ellos, según su información, residentes en el extrarradio de Logroño, que hasta ahora vivían en las urbanizaciones de unifamiliares propias de esa zona.

Esta intervención en Gran Vía, que se acometerá mientras se culmina la edificación de otra promoción vecina que se abre también a Gil de Gárate, se une a otras novedades con el mismo denominador común: revitalizar la oferta de viviendas nuevas en el centro. Es el caso del número 12 de Jorge Vigón, un edificio que llevaba años cerrado a cal y canto, donde se levanta ahora un proyecto para ocho viviendas en total, una por planta (de cuatro habitaciones, tres en el ático), de casi 120 metros cuadrados y otra en primera planta con una amplia terraza.

Otros dos edificios de viviendas se anuncian en los números 8 y 12 de Jorge Vigón

Justo al lado, se alza otra iniciativa: la del número 8 de la misma calle, en la única casa antigua de ese tramo, donde se prevé un edificio de cuatro viviendas, una por planta, de 130 metros cuadrados.

En el caso del edificio que empezará a surgir en marzo en Gran Vía, será un conjunto urbanístico con fachada en piedra natural, de color gris oscuro. En su diseño, que desde la promotora se juzga «novedoso» se ha tenido en cuenta la horizontalidad del resto de edificios de la Gran Vía, con el objetivo de que quede integrado en la estética del entorno.