Un modificado en la cúpula de unión de las estaciones encarecerá y retrasará las obras

Problemas de ingeniería, discrepancias más bien, han obligado a un modificado del proyecto inicial, en lo que se refiere a la cúpula de unión entre estaciones. :: justo rodríguez/
Problemas de ingeniería, discrepancias más bien, han obligado a un modificado del proyecto inicial, en lo que se refiere a la cúpula de unión entre estaciones. :: justo rodríguez

LIF 2002 deberá aprobar cambios en el proyecto inicial que suponen la prórroga de un plazo ya cumplido y un sobrecoste de un máximo del 10%

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Lo que era evidente, teniendo en cuenta que su entrada en funcionamiento estaba anunciada para el pasado otoño, se hizo ayer oficial. Las obras de la nueva estación de autobuses de Logroño, iniciadas a principios del 2017 con un plazo de ejecución de 18 meses, acumulan un importante retraso y nadie se atreve a precisar a día de hoy su fecha de finalización.

La alcaldesa, Cuca Gamarra, que ayer realizó balance de la gestión municipal desarrollada durante el 2018 a la vez que adelantó las líneas de trabajo que marcarán el recién estrenado 2019, se refirió a la adjudicación del equipamiento de la nueva terminal durante este primer trimestre y, a preguntas de los periodistas, se limitó a precisar que «estará operativa a lo largo del 2019».

Y es que, cuando las obras deberían estar ya terminadas según lo adjudicado, la sociedad de integración del ferrocarril LIF 2002 se verá obligada a celebrar un consejo de administración para aprobar un modificado del proyecto a fin de solventar los problemas de ingeniería surgidos con la tan traída y llevada cúpula de unión entre la estación de autobuses y la de trenes que dará como resultado la denominada 'intermodal'.

«La nueva estación podrá entrar en funcionamiento con independencia de la instalación de la cúpula» Cuca Gamarra Alcaldesa de Logroño

Gamarra lo esbozaba y el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible y Promoción Económica, Pedro Sáez Rojo, presente en el desayuno informativo, explicaba que ayer mismo la secretaria de LIF 2002 solicitaba la convocatoria del citado consejo (con presencia de las tres administraciones: Ayuntamiento de Logroño, Gobierno de La Rioja y Administración General del estado -Adif, Renfe y Fomento-) a fin de dar luz verde a un modificado en el que se lleva tiempo trabajando.

Un modificado que, de entrada, supondrá un incremento del plazo y del coste del proyecto (el mismo fue adjudicado en noviembre del 2016 a la UTE compuesta por Vías y Construcciones, Agua y Jardín e Ismael Andrés por 16,3 millones en una licitación con un precio base de 23,9 al incluir, además de la estación de autobuses, el parque sobre la misma y la cúpula de unión de la futura zona verde con la que ya cubre la estación de tren).

Un incremento temporal, sin concreción, y un incremento presupuestario que, al tratarse de un modificado, la ley fija en un máximo del 10% del presupuesto de adjudicación. «Ya hace un tiempo que recibimos el pertinente informe de la Abogacía del Estado, al estar la Administración General presente en la sociedad, y hoy se ha solicitado formalmente la convocatoria del consejo de la misma para aprobar los cambios y acordarlos con el contratista para su ejecución», explicó Rojo, quien detalló que será entonces cuando se dará cuenta de lo sucedido -más que problemas, han sido discrepancias- y se dispondrá de un nuevo plan de obras y cronograma para las mismas.

Al parecer, el modificado se centra en la cúpula -aunque hay otros cambios tanto en el parque como en la terminal- pues, aunque ya prevista de antemano su ejecución de una determinada forma, disparidad de criterios de última hora han llevado a su revisión. Ya el agosto pasado, Diario LA RIOJA adelantaba que la cúpula, aunque las previsiones eran las de su instalación en otoño, «aún se encontraba en estudio» en lo que a su manera de construcción se refiere. Una pieza singular y compleja que ha sido recalculada. Tanto Gamarra como Sáez Rojo concluían, eso sí, que la futura estación de autobuses, en el peor de los casos, podría estar finalizada y entrar en servicio «independientemente» de la cúpula de unión de ambas terminales.

Gamarra, quien en su comparecencia aludió a una situación de crecimiento «social, económico y de ciudad» en un Logroño con «estabilidad política» y «buena convivencia», quiso dejar claro que el equipo de Gobierno del PP seguirá con su gestión en los meses que quedan hasta las elecciones y que no dudarán en denunciar los «bloqueos con fines electorales» que realice la oposición, a los que llamó a la «responsabilidad» en casos tales como la aprobación del avance de la revisión del PGM o el PERI Ferrocarril o Maristas.

La alcaldesa recordó que durante el 2018 el Ayuntamiento licitó casi 17 millones de obra pública, 7,5 ya adjudicados y quedando 9,4 para el primer trimestre del año. El equipamiento de la estación, las obras del Camino de Santiago y del puente de Piedra, las calles a reformar -incluida la iluminación de Gran Vía- y la construcción de la Casa de las Letras serán algunos de sus destinos.

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