¡Malditos bichos!

Un 'tigre del plátano', aumentado. :/
Un 'tigre del plátano', aumentado. :

La plaga del 'tigre del plátano' pone en jaque a vecindarios enteros donde las ramas de los árboles dan a las viviendas | El verano ha sido propicio para la proliferación del insecto en Logroño, que daña al arbolado y causa molestias domésticas

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

«Fue un día al recoger la ropa del tendedero cuando me di cuenta de que estaban por todos lados... en los pantalones, dentro de las mangas de las camisas y hasta en la ropa interior. Pero todavía peor fue cuando vi que habían entrado en casa y estaban en las cortinas». Marina, vecina de la calle Sancho el Mayor, no daba crédito a la situación vivida el verano pasado. Un problema que, lejos de ser puntual, ha vuelto a repetirse este año. Para su desesperación y para la de todo el vecindario del entorno del parque de San Miguel.

Miles de bichitos pequeños, de apenas unos milímetros de longitud, que se pueden llegar a confundir con pulgas o chinches pero que responden al nombre de 'tigres del plátano de sombra', tienen la culpa. La plaga, que se ceba estos días con los plataneros, ha hecho acto de presencia en diferentes zonas de Logroño, donde se acumulan denuncias de los sufridos vecinos.

Unos huéspedes minúsculos, sí... pero muy molestos. «Ni puedes tender en la terraza ni abrir las ventanas para ventilar o refrescar en los días de más calor. He llegado a barrer montones cada día en el balcón», apostilla Sonia, vecina de la calle Calvo Sotelo, en los alrededores del polideportivo Lobete y del parque de las Chiribitas.

1. Hasta tres generaciones del insecto conviven en las hojas. 2. Plátanos en la calle Sancho el Mayor, junto a las viviendas, afectados por el 'tigre'. 3. Detalle de uno de los 'bichitos' en el suelo de una terraza.

Todas las zonas donde se centra el problema tienen en común la presencia de plátanos próximos a las viviendas, algunas de cuyas ramas prácticamente se prolongan hasta las ventanas. La situación es tal que lo habitual es que llegue al interior de los pisos en un golpe de aire o si se han acumulado hojas en cornisas, balcones o elementos salientes.

El verano suele ser la peor época y donde se concentran las quejas. Y éste ha sido especialmente propicio. Quienes los sufren ponen de manifiesto que ya habían recibido la visita del insecto algún verano pasado pero que, la de este año, ha sido la peor plaga que recuerdan. Las altas temperaturas son ideales para su proliferación, que supone un quebradero de cabeza para numerosos ayuntamientos. Y los de La Rioja no permanecen ajenos.

«Son árboles que han sido tratados y con los que se hace lo posible para reducir las molestias que ocasionan, pero está dentro de lo natural y lo único que podemos recomendar es pulverizar con insecticida doméstico y que, donde las ramas den a los pisos, nos avisen para su apantallamiento», explica el concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor.

Una vecina del parque de las Chiribitas señala los árboles de los que procede la plaga.
Una vecina del parque de las Chiribitas señala los árboles de los que procede la plaga.

El tratamiento, según Tutor, se hace en primavera pues el 'tigre' pasa el invierno en estado adulto escondido en la madera y es entre marzo y abril, con la brotación, cuando ocupa las hojas. A continuación se reproduce, y cada hembra puede producir hasta 350 huevos. Las nuevas ninfas pasan por cinco mudas hasta alcanzar el estado adulto, sucediéndose dos generaciones más hasta finales de otoño. Con la caída de las hojas, los adultos bajan a refugiarse al tronco, donde permanecerán hasta la próxima primavera, cerrándose así el ciclo de vida del 'tigre'. Los árboles que los acogen resultan dañados y se van debilitando poco a poco.

«Este año hemos llegado a las tres generaciones, cuando lo habitual era una o dos», afirma el edil, quien detalla que Logroño trata la plaga con el único insecticida autorizado por endoterapia: el 'vertimec'. El caso es que «no estamos viendo una reducción importante con su tratamiento». Para hongos -caso del oidio-, además, que es lo que viene luego, «no existe nada autorizado».

Los técnicos del Ayuntamiento precisan que, pese a lo que pueda parecer, «la plaga de este año ha sido menor que otros, si bien ha sido más intensa en este mes de agosto». Y se ha notado, claro. Las previsiones son que estos días de septiembre comience a desaparecer.

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