Logroño sigue en un lío de cables

Obra nueva. El PSOE puso ayer el ejemplo de la calle Lardero./Juan Marín
Obra nueva. El PSOE puso ayer el ejemplo de la calle Lardero. / Juan Marín

La maraña de líneas eléctricas y de telefonía en las fachadas de los edificios continúa sin desenredarse | El PSOE instará en el Pleno a la eliminación gradual del cableado para mejorar la imagen de la capital riojana y evitar situaciones de riesgo

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

El enredo se hace mayor conforme pasa el tiempo y el problema es cada vez más visible. Logroño sigue en un lío de cables, el de las líneas eléctricas y de telefonía que cuelgan de las fachadas de los edificios, especialmente en el Casco Antiguo y en sus alrededores. Toda una red de lianas, inapreciable en las zonas de más reciente creación -en los nuevos desarrollos urbanos todo el cableado se soterra-, y que va dejándose notar a medida que se avanza por la ciudad consolidada para mostrarse en todo su caos llegado el centro histórico.

La maraña que forman los tendidos continúa sin desenredarse y eso que, al menos sobre el papel, el Ayuntamiento es consciente de que toca buscar soluciones. Diario LA RIOJA se hacía eco por enésima vez del asunto hace poco más de un año y el equipo de Gobierno adelantaba que se estudiaba una norma para obligar a los suministradores a soterrar sus cables en casos concretos. Y es que el problema es precisamente que actualmente desde la Administración local no se puede obligar a Iberdrola o a Telefónica a hacerlo ni tampoco asumir el coste.

Obra nueva. El PSOE puso ayer el ejemplo de la calle Lardero.
Obra nueva. El PSOE puso ayer el ejemplo de la calle Lardero. / Juan Marín

Obra vieja. Calvo Sotelo, reurbanizada y con el cableado sin soterrar.
Obra vieja. Calvo Sotelo, reurbanizada y con el cableado sin soterrar. / Juan Marín

Línea que cruza Marqués de Vallejo, con vistas a La Redonda.
Línea que cruza Marqués de Vallejo, con vistas a La Redonda. / Juan Marín

«La situación es especialmente sangrante en el Casco Antiguo, con cableado colándose en las principales fotos turísticas con vistas a La Redonda o a San Bartolomé», explica un arquitecto local que lo ha sufrido recientemente en sus propias carnes. «Rehabilitas un edificio histórico, con piedra de sillería protegida y con prescripciones técnicas para su tratamiento, y llega la compañía de turno con su taladro y agujerea la fachada sin cuidado alguno», sentencia.

Casos como el de San Bartolomé, cuya torre exenta aparece cruzada por un tendido suspendido en el aire como resultado del derribo de hace años; o el del inmueble rehabilitado de Marqués de Vallejo 4, en la esquina con Ollerías, con una línea que atraviesa cada imagen tomada de frente a las torres de la concatedral, no han pasado desapercibidos para nadie. Mención aparte merece la zona de las Cien Tiendas, con casos como el de Calvo Sotelo. La peatonalización y, por tanto, la reurbanización acometida, olvidó el soterramiento del cableado y hoy la estética de las Cien Tiendas paga sus consecuencias.

Al problema del cableado en las fachadas se refirió ayer el PSOE de Logroño, quien llevará al pleno de mañana una moción para su eliminación gradual a fin de mejorar la imagen de la ciudad y evitar situaciones de riesgo. «La realidad es que Logroño sufre, especialmente en el Casco Antiguo y su entorno, la proliferación de estos elementos, que lejos de eliminarse están cada vez más presentes», explicó el concejal socialista Vicente Ruiz Cazorla, quien puso como ejemplo lo que está sucediendo al respecto con las obras de los futuros apartamentos turísticos en la calle Lardero.

Y ello pese a que las normas urbanísticas del Plan General Municipal (PGM) de Logroño, en lo relativo a los 'elementos superpuestos a las fachadas', establece que «se cuidarán muy especialmente las instalaciones superpuestas a los edificios (eléctricas, telefónicas, de gas, etc.) exigiéndose en las obras que a ellas se refieran las intervenciones necesarias para lograr una calidad adecuada a la escena urbana y a los edificios donde estén situadas».

«Es necesario que desde los servicios técnicos municipales se tomen medidas de manera gradual para reducir o eliminar, si es posible, estos elementos superpuestos a las fachadas de Logroño», reclamó Ruiz Cazorla, quien advirtió de que, con la desregulación actual, las empresas instaladoras siempre van a optar por las medidas más baratas y sencillas para ofrecer a sus clientes los servicios contratados y por ello es el Ayuntamiento quien debe promover e impulsar lo que convenga a todos.

El grupo socialista, en su moción, pedirá un estudio sobre la situación de los elementos superpuestos a fachadas de la ciudad, la revisión del PGM a fin de modificar las normas urbanísticas para obligar a los suministradores de servicios de energía y telefonía a soterrar estos elementos cuando se solicite cualquier nueva licencia de obra -construcción o rehabilitación-, y un plan de acción para proceder al soterramiento gradual de las instalaciones ya existentes.

 

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