Logroño cierra el polideportivo Espartero y deja en la calle a decenas de temporeros

Un temporero, anoche, cartón en mano, accede al pasaje de Vara de Rey con Pío XII, donde decenas de inmigrantes pernoctaron tras el cierre del polideportivo. :: /Juan Marín
Un temporero, anoche, cartón en mano, accede al pasaje de Vara de Rey con Pío XII, donde decenas de inmigrantes pernoctaron tras el cierre del polideportivo. :: / Juan Marín

El dispositivo especial finaliza según lo previsto al considerarse que, con la vendimia ya generalizada, corresponde al empleador facilitar el alojamiento

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

De 160 a 0 de un día para otro. La noche del domingo abierto y al completo y la del lunes cerrado y con decenas de personas buscando alternativas para pernoctar en la calle. Logroño daba por finalizado el dispositivo especial de asistencia a temporeros el pasado 14 de octubre, tal y como estaba previsto, y cerraba el polideportivo del General Espartero con la vendimia generalizada. Una controvertida decisión que, de momento y en la noche de ayer, supuso que numerosos inmigrantes se viesen obligados a buscar refugio en los alrededores de la estación de autobuses capitalina.

«Desde la Mesa de la Pobreza entendemos que no hay motivos para ampliar el dispositivo, puesto que la vendimia ya está generalizada en toda la DOC Rioja. Somos conscientes de que podría quedar gente en nuestra ciudad, así que recordamos que el Centro Municipal de Acogida permanecerá abierto», explicaba la concejala de Familia e Igualdad de Oportunidades, Paloma Corres, quien recordaba que desde el jueves todos los profesionales del dispositivo, así como los voluntarios que han gestionado la consigna, habían ido comunicando a las personas a las que se ha atendido en Logroño que ayer ya no abriría el polideportivo.

Pese a que un cartel informaba del cierre a las puertas del General Espartero, numerosos grupos de personas esperaban en sus alrededores en la tarde-noche de ayer. La plaza de la Alhóndiga, la de los Derechos Humanos, la avenida de España y el pasaje entre Vara de Rey y Pío XII sirvieron de improvisado techo a muchos de ellos. A medianoche los cajeros de la zona estaban 'ocupados' después de que en las horas previas se pudiese ver a quienes vienen a buscarse la vida en la recogida de la uva dotándose de los cartones necesarios de los contenedores para protegerse del frío.

«La Mesa de la Pobreza ha decidido mantener las fechas definidas en el acuerdo inicial sobre el dispositivo, en el que se estableció su apertura desde el 17 de septiembre hasta el 14 de octubre. Y esta decisión se ha alcanzado tras la reunión mantenida con técnicos de la Concejalía de Servicios Sociales y la totalidad de los grupos municipales», informaba en la sobremesa de ayer el propio Ayuntamiento en nota de prensa desechando cualquier tipo de prórroga.

La explicación, por su parte, era que «los profesionales confirman que a la ciudad no ha venido gente nueva y los datos del comedor social municipal en relación al número de comidas y cenas contrastan con el número de personas que han pernoctado en el polideportivo, por lo que entendemos que todas esas personas están trabajando ya en algún sitio y deberían tener su alojamiento».

Nada más lejos de la realidad, pues ayer, cuando la ciudad se echaba a dormir, aún eran cuantiosos los grupos que deambulaban sin saber muy bien adónde ir y dando por hecho que pasarían la noche a la intemperie. «Entendemos las razones de los técnicos -el alojamiento de los que están trabajando corre por cuenta de sus empleadores; y los que no han encontrado trabajo ya no lo podrán hacer porque la mano de obra está cubierta-, pero lo cierto es que hoy nos llamaba una trabajadora social de un pueblo y nos preguntaba qué hacer con los temporeros que cada noche acuden al polideportivo Espartero», explicaba Joaquín Yangüela.

El responsable del área de integración social de Cáritas denunciaba la «dejación de funciones» de los contratadores. «Lo que no puede ser es que den trabajo y luego, eludiendo sus obligaciones, manden a la gente a Logroño», concluía quien ponía de manifiesto que ayer, en la estación, había más bultos que personas, prueba de que el grueso está trabajando fuera y acude por la noche a la capital usando los recursos municipales. «El problema rebasa al Ayuntamiento de Logroño, que al final es el que carga con la responsabilidad y las críticas y tampoco es eso», concluía.

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