Un familiar de Santos Ascarza lleva a la Fiscalía el cambio de nombre de la calle

Un operario levantando la placa de Santos Ascarza, ahora llamada calle Emilio Francés. :: juan marín/
Un operario levantando la placa de Santos Ascarza, ahora llamada calle Emilio Francés. :: juan marín

El sobrino nieto del teniente coronel atribuye al Ayuntamiento posibles delitos de prevaricación y malversación de fondos por los gastos originados

África Azcona
ÁFRICA AZCONALogroño

Un familiar del teniente coronel Santos Ascarza ha iniciado acciones legales contra el Ayuntamiento de Logroño, a quien acusa de haber tenido «comportamientos muy cercanos a la prevaricación y malversación de fondos públicos» en relación al cambio de nombre de la calle por la de Emilio Francés. Antonio de Castro García de Tejada, sobrino nieto de Santos Ascarza, en su denuncia presentada ante la Fiscalía, considera que el Consistorio de la capital se ha comportado «con imprudencia e irresponsabilidad impropias» e incluso cree que se han podido infligir varios artículos del Código Penal.

Por ese motivo, y como familiar del militar, defiende que se ve en la obligación de poner en conocimiento de la Fiscalía las acciones a su parecer irregulares cometidas por la Junta de Gobierno.

En su escrito, solicita que se tome declaración a la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, «ante posibles comportamientos delictivos, propios de la prevaricación y malversación de fondos públicos que comprometen el ayuntamiento que preside». El descendiente político del teniente coronel Ascarza menciona así todos los gastos que ha ocasionado el cambio de calle en cuanto a cambios documentales, de callejeros, placas, lo que en la práctica, argumenta, ha repercutido en el bolsillo del ciudadano, al tiempo que critica al Ayuntamiento por «pactar con grupos de la oposición». Defiende, además, que su familiar murió «en un acto de heroísmo patriota sin ninguna connotación política y su figura nada tiene que ver con la memoria histórica». En el texto presentado ante la Fiscalía esgrime que dedicó su vida militar «a defender los intereses españoles en el Norte de África, no pudiéndosele responsabilizar de ninguna manera ni del alzamiento, ni de la Guerra Civil, ni de represión alguna ejercida contra sus paisanos o compatriotas».

Sobre su participación en la Segunda Guerra Mundial, Antonio de Castro señala que sólo puede entenderse como una forma de contribuir a frenar el expansionismo del comunismo soviético promovido por Stalin. «Ese, y no otro, fue el fin y el juramento que prestaron los soldados españoles que se jugaron la vida formando parte de la División Española de Voluntarios», concluye el denunciante, quien dice sentirse en la obligación moral de defender su memoria: «No tuvo hijos, así que he asumido la responsabilidad de hacerlo yo». «No fue más que un joven militar que se alistó voluntario para defender unos ideales de la época». Antes de llegar a dar este paso, presentó un recurso al Ayuntamiento, pero, según relata, «no lo admitieron por ser descendiente por la línea de su mujer».

Su respuesta ha sido la denuncia presentada ante la Fiscalía, con la que busca «denunciar posibles delitos por parte del Ayuntamiento de Logroño» y no el cambio de la calle, «eso se dirimirá en los juzgados por lo Contencioso».

Este diario se puso ayer en contacto con el Ayuntamiento para conocer su reacción a la denuncia, pero no recibió respuesta.

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