EDIFICIOS VIEJOS

CAUTIVO Y DESARMADO PABLO ÁLVAREZ

Hay pueblos que son bonitos, y pueblos que no. Que todos tienen su algo, vale, pero las cosas como son: hay villas de La Rioja (no diré cuál así me torturen) que son más feas que mandar a la abuela a por drogas.

Entre los pueblos bonitos y los pueblos feos hay muchas diferencias, pero la que hoy me interesa es una que se repite siempre: los pueblos bonitos tienen una mayor proporción de edificios antiguos razonablemente bien conservados, y por tanto un cierto aroma a tradición y a pasado querido y preservado.

Ahora vamos con un par de obviedades. Una, prácticamente todos los pueblos riojanos son antiguos (quiero decir, con más de 300 años). Dos, todos ellos tuvieron edificios construidos en aquella época que ahora nos parecerían maravillosos.

Dicho lo cual, hubo un momento en que aquellos edificios que ahora serían antiguos eran nuevos. Y hubo un tiempo, unos añitos más tarde, en que aquellos edificios ya no serían nuevos pero tampoco llegarían a antiguos. Sólo serían viejos. En algunos pueblos esos edificios viejos se tiraron, y en otros no. Y ahora vemos los frutos de esa decisión.

Digo todo esto, porque con cierta frecuencia nos encontramos en La Rioja con el dilema de qué hacer con algunos edificios de mérito que entran de lleno en la categoría de «viejo». Nos pasó con la alcoholera de Haro, con el chalet de los Sevilla de Arnedo, ahora con el cuartel de Calahorra. Siempre con el mismo veredicto: dinamita y excavadora. No, esos edificios nunca llegarán a antiguos, porque nosotros no queremos. Pero luego que nadie nos diga que nuestro pueblo es feo. Hombre, por Dios.

 

Fotos

Vídeos