Una colilla encendida lanzada desde una ventana quema a un niño de dos años

Quemadura sufrida por el menor, el domingo en Logroño. /Diario La Rioja
Quemadura sufrida por el menor, el domingo en Logroño. / Diario La Rioja

El suceso se produjo en la calle Juan XXIII de Logroño provoca y provocó una una quemadura en el cuello al pequeño | «Fue un susto, pero podía haber sido peor si le hubiera dado en un ojo», se lamenta la madre del pequeño de dos años

Nuria Alonso
NURIA ALONSOLogroño

Raquel no olvidará fácilmente la mañana de este domingo. Todavía tiene el susto en el cuerpo. La esplendorosa jornada, casi primaveral, invitaba a salir a la calle y es lo que hizo con su madre y su hijo de dos años. Disfrutaban de un plácido paseo por la calle Juan XXIII cuando, de repente, y sin razón aparente, el pequeño empezó a revolverse y a llorar tocándose el cuello. «No entendía nada porque el niño no se había caído ni nada. Me acerqué y vi que entre el cuello y la chaqueta del niño había una colilla de un cigarro», detalla consternada.

«Enseguida le salió una pequeña quemadura al niño, por lo que imaginé que algún inconsciente había lanzado una colilla encendida desde alguna terraza», explica mientras cuenta que en ese momento no pensó en nada que no fuera atender al pequeño Iker. No valoró poner denuncia porque ni se fijó en el origen del lanzamiento. Pero señala que el lunes llamó al Ayuntamiento para ver qué podía hacer. «Me atendió un policía muy majo que me dijo que tenía que haberles llamado entonces, que para eso están», añade agradecida Raquel, que critica la falta de civismo del responsable de arrojar la colilla a la calle. «Fue un susto pero podía haber sido mucho peor» si hubiera impactado en un ojo o hubiera prendido en la chaqueta de Iker.

Por eso, Raquel reclama que no se repita y que la gente tome conciencia del riesgo que entrañan gestos como éste. «Que no tiren nada; pero si lo hacen, que sea apagada», dice con pesar.

Comportamientos como el sufrido por Iker no sólo son reprobables, sino que también figuran como infracción grave en la ordenanza de limpieza del Ayuntamiento de Logroño. Así, el artículo 10.10 de dicho documento señala que queda prohibido arrojar desperdicios a la vía pública desde balcones y terrazas, bajo sanción administrativa que puede oscilar entre los 300 y los 600 euros.