DEMANDA SOCIAL

CAUTIVO Y DESARMADO PABLO ÁLVAREZ

Tenemos nuevo Gobierno (vale, ya no es tan nuevo, pero tampoco es que sea viejo) así que toca nueva ley de Educación. Igual que la noche sucede al día y la calma a la tormenta, en España los acontecimientos siempre se dan así: llega un inquilino a La Moncloa y una de sus primeras prioridades es tocar la Educación, que está muy malamente por culpa del señor que se sentaba antes que él en La Moncloa.

No es malo, de verdad que no, que se debata sobre la Educación de nuestros niños, que es al fin y al cabo de lo más importante de lo que podemos hablar. Por ejemplo, si a generaciones de catalanes no les hubieran educado durante años con simples mentiras sobre la historia de Cataluña es muy posible que no estuviéramos hoy donde estamos.

No, debatir no es malo, pero el problema es que siempre que salen estos temas nos ponemos a debatir sobre lo que no debemos. O sea. Ayer la ministra del ramo habló sobre sus prioridades, y básicamente sólo nombró una: borrar esa parte de la 'Ley Wert' que hacía que se blindara la creación de centros concertados si existe «demanda social».

O sea: la prioridad del sistema educativo español es la guerra entre pública y concertada, según dice la ministra. Lo cual, visto lo visto, es descorazonador. No, aunque ésa sea una de las cosas que se pueden debatir, en el sistema educativo hay otras seis docenas de cosas que son más prioritarias. No sé, se me ocurren dos: Una: la atención a la diversidad educativa, y por tanto la dotación de los centros para atender a lo alumnos con necesidades especiales. O dos: si eso del bilingüismo es de verdad cosa buena o una mala moda. Por comentarlo.

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