Conchas robadas

Una de las vieiras decorativas ubicada en el parque de La Grajera. /Justo Rodriguez
Una de las vieiras decorativas ubicada en el parque de La Grajera. / Justo Rodriguez

El Ayuntamiento de Logroño repone las vieiras del escultor José Antonio Olarte dañadas o sustraídas en el Camino de Santiago

EDUARDO GARCÍA/J.E.

El Parque de Servicios de Logroño se está dedicando estos días a reponer las vieiras decorativas del Camino de Santiago, ubicadas principalmente en el Camino Viejo de Viana (desde la Papelera del Ebro hasta el Cementerio) y en el camino de La Grajera. Un trabajo que completará con la instalación de otras dos nuevas: una en el Fielato y otra en el Albergue Municipal de Peregrinos.

El encargo, realizado al escultor jarrero José Antonio Olarte a través de la oficina de turismo del Ayuntamiento, ha supuesto un coste de 4.200 euros para las arcas públicas, contando únicamente el valor de las piezas y excluyendo gastos de gestión e instalación. De las quince vieiras encomendadas al artista, nueve y media se utilizarán para labores de mantenimiento, dos de ellas para el Fielato y el Albergue Municipal y el resto se guardarán como repuestos, para nuevas instalaciones o, incluso, como regalos institucionales.

Detalle de una de las vieiras dañadas. ::
Detalle de una de las vieiras dañadas. :: / J.A.O.

La versión oficial apuntó ayer a motivos de deterioro de las conchas, pero estas, instaladas desde el 2002 por iniciativa del Gobierno de Julio Revuelta, están realizadas en bronce, un material «eterno», en palabras del escultor, que duda de que se deterioren por sí solas. Esto supone que nunca deberían ser sustituidas salvo que hayan sido sustraídas o dañadas por terceras personas. Un paseo por alguna de las zonas donde se ubican permitía apreciar hace unos días que algunas habían desaparecido o (como muestra la imagen inferior) habían sido arrancadas parcialmente. ¿Por qué desaparecen? Porque están ubicadas en emplazamientos de escasa vigilancia, y por su valor simbólico, artístico y económico (en torno a 280 euros cada una), apunta Olarte.

El encargo de las nuevas vieiras ha supuesto un coste de 4.200 euros

El Ayuntamiento, que insiste en la versión del deterioro, asegura que su actuación se enmarca dentro del plan de reposición de señales del Camino aprobado hace unos meses. En cualquier caso, este tipo de actos dañan la imagen de la ciudad y suponen un coste adicional para todos los logroñeses.

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