La capital acumula proyectoscon sombras de principio a fin

Centro de la Cultura del Rioja. Más de una década hablando del CCR y, a día de hoy, su reapertura se prevé para finales del presente 2019 sólo con «actividades puntuales»./
Centro de la Cultura del Rioja. Más de una década hablando del CCR y, a día de hoy, su reapertura se prevé para finales del presente 2019 sólo con «actividades puntuales».

La Casa del Cuento, la plaza de Primero de Mayo o la de México, el CCR o el plan de Maristas llevan años encallados y envueltos por una notable polémica

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

La Casa del Cuento, hoy de las Letras, sólo es uno más. Proyectos que empiezan siendo una cosa y acaban convertidos en otra -incluso con indemnizaciones de por medio-, con más sombras que luces de principio a fin y, sobre todo, envueltos por una notable polémica. Tanto política como ciudadana. Y con empresas implicadas en el centro del debate. Las idas y venidas en torno al edificio del parque Gallarza son unas de las muchas vueltas más.

Que ahora se anuncie un proyecto más multifuncional y polivalente mucho más consensuado no quita para que el mismo siga tocado por la varita de la controversia. Logroño, capital de La Rioja, acumula ya un listado de proyectos que tras años encallados siguen sin tener un futuro despejado. Proyectos sumidos en la incertidumbre, iniciados en su día, inacabados a día de hoy, y con dudas sobre cuál será su final.

El Centro de la Cultura del Rioja (CCR) se ajustaría a tal situación. Con la puerta cerrada a cal y canto desde el 1 de julio del 2016 y el correspondiente aviso de «cerrado temporalmente por adecuación de las instalaciones». Un edificio inaugurado, reinaugurado y con apenas un año de funcionamiento tras un primer modelo de gestión fallida. De lo proyectado inicialmente, eso sí, poco queda... y aún se siguen con los rodeos para una reapertura no antes de finales de este año.

Algo similar sucede con Maristas, un plan que ha ido variando con el paso del tiempo y que continúa sobre la mesa. Ultimado en el 2010 varios años después de la marcha del colegio, sustituido por otro en el 2017 que, tras los correspondientes tiras y aflojas y tras la negociación de PP y Cs, dio como resultado prácticamente un tercero... que aún se modifica. Los vaivenes del convenio han sido constantes. Aprobada inicialmente la modificación del PGM a finales del 2018, todo está en el aire.

Mención aparte merece lo sucedido con remodelaciones de plazas como la de Primero de Mayo. Lo sucedido es de estudio pues, aún actualmente, nadie acierta a entender semejante desaguisado. Que sólo dos años después de finalizadas las obras en el 2017, y a la espera de las mejoras anunciadas, el resultado provocaba que nadie se explicase que se habían gastado más de dos millones de euros puede dar una idea. La de México también tuvo aplazamientos y críticas vecinales, aunque nada comparable, y ya está casi lista.