Fuentes que vuelven a la vida

Un ciclista llena su botellín de agua en la fuente del Encino de Varea, en Logroño/
Un ciclista llena su botellín de agua en la fuente del Encino de Varea, en Logroño

En el manantial de los Zapateros, en el parque del Iregua, se mejorará el estropeado desagüe La del Encino, en Varea, vuelve a dar agua después de años seca

DIEGO MARÍN A. LOGROÑO.

Después de años seca, la fuente del Encino vuelve a dar agua. El Ayuntamiento de Logroño ha actuado sobre el emblemático caño y ha recuperado tanto el agua corriente como el paraje. Localizada al este del barrio de Varea, a aproximadamente 1.500 metros del cementerio y bajo la vía del tren, es una fuente emblemática de Logroño, construida en piedra en 1785 en pleno trazado de la calzada romana entre Vareia y Calagurris, y que fue restaurada en 1994 por la desaparecida escuela taller de cantería de Logroño.

Desde hace tiempo sus cuatro caños no funcionaban, pero el Consistorio logroñés ha hecho que al menos dos sí den ya agua. Según ha informado el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Logroño, Jesús Ruiz Tutor, se ha actuado en tres fases sobre la fuente del Encino: primero, desbrozando el acceso; segundo, canalizando el agua; y tercero, reacondicionando la zona, donde se han instalado nuevas vallas y bancos. No obstante, la fuente del Encino continúa sufriendo actos vandálicos y muestra aún pintadas realizadas con 'spray'.

Por otra parte, otra fuente célebre de Logroño, la de los Zapateros, en el parque del Iregua, también en el este de la ciudad, va a ser objeto en los próximos días de una nueva obra. En este caso, según informa Jesús Ruiz Tutor, se va a actuar para arreglar el desagüe, que presentaba deficiencias. También este manantial sufre desperfectos por actos vandálicos, pero Ruiz Tutor advierte que periódicamente estos se arreglan. Las dos intervenciones en las fuentes logroñesas se realizan dentro del contrato público de conservación de parques y jardines.

 

Fotos

Vídeos