Ni está ni se le espera: la apertura del CCR se prevé para finales del 2019 y sólo con «actividades puntuales»

Turistas, este puente, a las puertas del CCR, «cerrado temporalmente» según se indica en el cartel. :: sonia tercero/
Turistas, este puente, a las puertas del CCR, «cerrado temporalmente» según se indica en el cartel. :: sonia tercero

El Ayuntamiento plantea la «apertura gradual» del Centro de la Cultura del Rioja «dependiendo del trámite de los servicios auxiliares y generales»

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

No será ni mucho menos inminente, ni tan siquiera una vez que hayan finalizado las obras de «reparaciones diversas». La oposición, de hecho, no espera que sea realidad antes de finales del 2019 precisando, además, que sería en el mejor de los casos. El Ayuntamiento de Logroño prevé la «apertura gradual» del Centro de la Cultura del Rioja en dos fases, atendiendo a los plazos de tramitación del contrato de servicios auxiliares y generales necesarios para su correcto funcionamiento, la disponibilidad de gasto y la asignación de partida presupuestaria. Con ello, la fecha estimada para la primera fase de tal apertura es el «último cuatrimestre del 2019» y «con actividades puntuales».

Así lo adelantó Claudia Balboa Salas, directora del CCR, en su comparecencia celebrada el pasado 22 de noviembre en la comisión informativa de Cultura, Comercio y Turismo en cumplimiento del ruego formulado por la concejala presidenta de la misma, la socialista Izaskun Fernández.

El acta de la sesión, a la que ha tenido acceso Diario LA RIOJA, recoge las explicaciones de Balboa Salas y los añadidos de la concejala delegada del ramo, Pilar Montes. ¿Fecha de apertura? «La primera fase para el último cuatrimestre del 2019», si bien «cuando estén los pliegos en trámite se podrán ir estimando fechas y se podrá informar más».

Más que un museo

Programa general
Enfocado a todos los públicos objetivos, estará integrado por visitas comentadas en diversos idiomas, talleres y actividades para familias, exposiciones permanentes y/o temporales, catas, proyecciones, conferencias, jornadas profesionales, foros y presentaciones, entre otras actividades. Además, contará con una programación específica atendiendo a diversas festividades y conmemoraciones.
Programa social.
Destinado a diversos colectivos de la ciudad, estará integrado por diferentes proyectos, entre los que caben destacar «El CCR Educa», «El CCR 65+», «El CCR Alzheimer» y «El CCR Inclusivo».
Programa formativo
Ofrecerá un amplio catálogo de cursos de formación con el objetivo de apoyar a la capacitación y cualificación del sector. El programa aspira a convertir el CCR en una plataforma de encuentro académico, profesional y empresarial en relación con el mundo del vino, el enoturismo y la gestión cultural.

La finalización de las obras, que comenzaron en octubre del 2018, está prevista para enero del 2019 siendo a partir de ahí cuando, realmente, se pongan manos a la obra. Y eso que, a día de hoy, el espacio lleva ya más de dos años cerrado a cal y canto. La directora del CCR, incorporada a su puesto el 1 de octubre, explicó que el modelo previsto para el Centro, tal y como ya se había dicho, será el de la gestión directa integrada en la Administración local «como sucede en otros centros como la Casa de las Ciencias o la biblioteca Rafael Azcona». Balboa indicó, además, que el proyecto previsto «se basa en el propio proyecto que presentó para las oposiciones», el que le sirvió, entre otros, para acceder al cargo.

«El proyecto de dirección y gestión pretende ampliar las posibilidades de este equipamiento municipal en torno a la promoción y difusión de la Cultura del Rioja a través de una programación destinada a todos los públicos objetivos, desarrollando proyectos e iniciativas de excelencia en colaboración con las instituciones locales, regionales, nacionales e internacionales, junto con el tejido empresarial y la ciudadanía».

Una «plataforma internacional y de referencia»
Claudia Balboa

El CCR, según su directora, deberá diseñar acciones específicas para captar la atención de un público potencial como son los nueve millones de turistas que en el último año realizaron actividades o experiencias relacionadas con el enoturismo durante su estancia en España, según los indicadores de la Encuesta de Gasto Turístico (EGATUR). A ello aspira un modelo de «gestión de proximidad y excelencia» dirigido a la población local, y regional, a los turistas nacionales e internacionales, a los peregrinos, y al sector profesional y empresarial.

«El modelo de gestión y el público objetivo exige que la misión del Centro tenga como prioridad difundir y promocionar la Cultura del Rioja creando un espacio singular para los logroñeses abierto al encuentro con turistas y peregrinos. Su visión tiene como aspiración convertirse en una plataforma internacional y de referencia, estudio y reflexión en torno a dicha cultura en el mundo. Sus valores estarán asentados en la excelencia en su gestión, en la calidad de sus servicios, en el compromiso con la sociedad y en la optimización de recursos con la debida transparencia», según recoge el acta de las declaraciones de Claudia Balboa Salas.

La misma dio cuenta de que «actualmente se está adaptando el edificio a las necesidades previstas» y que los «objetivos generales» que se plantean conseguir con tal modelo de gestión son «revitalizar el centro histórico de Logroño a través del CCR, promover una alianza social por la Cultura del Rioja, y extender la misma más allá de nuestras fronteras».

Para ello, la dirección establecerá diversas estrategias de actuación con sus correspondientes proyectos y acciones coordinadas. Y es que la programación recalca que el espacio «no sólo se concibe como un museo, sino que debe diversificar su oferta».

En cuanto el equipo humano, el personal necesario será gestionado a través de un contrato de servicios auxiliares y generales, cuyo pliego está en fase de elaboración (limpieza, seguridad, etc.). De la misma manera que para los espacios de 'enotienda' y 'gastrobar'. «La tramitación administrativa de dichos contratos conlleva plazos de tramitación superiores a los seis meses desde su remisión a la Dirección General Contratación, además del tiempo que requiere la elaboración previa de los pliegos», precisó en cualquier caso Montes.

 

Fotos

Vídeos