Aperitivo urbano de un halcón en Logroño

Los agentes forestales controlaron los movimientos del halcón. :: MIGUEL HERREROS/
Los agentes forestales controlaron los movimientos del halcón. :: MIGUEL HERREROS

Un halcón caza (y se come) una paloma en Club Deportivo

ARANCHA JODRA-L.J.R.

La intersección entre Club Deportivo y Siete Infantes de Lara se llenó a mediodía de ayer de numerosos vecinos curiosos. Todos miraban hacia arriba.

Sus ojos apuntaban a un halcón posado en el quinto piso de uno de los edificios de la zona y que llegó «volando muy rápido», aseguraba un vecino. Para sorpresa de muchos viandantes, «una sombra muy grande» se cruzó en su camino «haciendo un ruido muy fuerte y muy rápido».

El halcón se posó en uno de los aleros de la zona. A simple vista, parecía estar «bien de salud», explicaba uno de los dos agentes forestales que se acercaron hasta el lugar. Los trabajadores medioambientales, que no tardaron en llegar, reconocían que «es raro ver a este tipo de aves volando por la ciudad, pero puede ocurrir». Ante la expectación de los vecinos, intentaron calmar la situación y respondieron las dudas de los más curiosos.

«Es raro ver este tipo de aves por la ciudad, pero puede ocurrir»

Una fue la pregunta más repetida: «¿Qué estará haciendo aquí?». La respuesta no tardó en llegar. Media hora después de su llegada y desde la misma azotea, el halcón cazaba una paloma. Fue el momento de máxima expectación: el animal comenzó a comerse a su presa para lo que la tuvo que «desplumar», decía otra de las vecinas, que explicaba que comenzaron a «caer plumas por el edificio. Parecía lluvia».

Los agentes forestales, tras examinar y observar detenidamente al halcón, se decantaron por «no hacer nada» ya que «simplemente sigue buscando comida. Cuando no la encuentre o se sacie se irá como ha venido». Y así fue. Dos horas después de posarse en el edificio, el halcón echó a volar de nuevo abandonando la zona de forma definitiva.

Los agentes forestales aconsejaron a los vecinos que, si ocurre una próxima vez, «no se alarmen. Son animales que solo quieren comer pero no le hacen daño a nadie». Además, recalcaron que «siempre que ocurra algo similar con un halcón o cualquier otra ave, lo que hay que hacer es llamar al 112», que se pondrá en contacto con ellos automáticamente.

Es la «primera vez» que un ave rapaz se posa en el barrio logroñés, aseguraba otro vecino que confiaba en que todo quede en una anécdota. «Espero que tarde mucho tiempo en volver a pasar... Nos hemos pegado un susto de muerte», se despedía.

 

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