Los defensores de la ciudad de Logroño

Una treintena de cofrades posa con motivo de un cabildo. /
Una treintena de cofrades posa con motivo de un cabildo.

Con casi un siglo de historia, la entidad se encarga de la ofrenda del pez, el pan y el vino en el Muro del Revellín

DIEGO MARÍN A.

La Cofradía del Pez nació de la tradición de repartir cada 11 de junio, día de San Bernabé, el pez, el pan y el vino, los alimentos con los que los logroñeses resistieron el asedio francés en 1521. Cada año se reparten casi 30.000 raciones para conmemorar este hecho.

Aunque esta es la razón de ser de la cofradía, también participa en otros actos, como el traslado de la imagen del patrón de Logroño de la Iglesia de Santiago a la concatedral de La Redonda el día 10.

Se exige amor por la ciudad

¿QUIERES SER COFRADE?

Normalmente la Cofradía del Pez ha contado con una cuarentena de miembros, después de ampliar la plantilla con las nuevas categorías de cofrades tras los originales 26 titulares de número. «Todos los que lo deseen pueden llegar a ser cofrades del Pez», asegura Lorenzo Cañas. Se haya nacido o no en Logroño, lo que se exige es el amor por la ciudad, su historia y sus tradiciones: «Se pide haber demostrado logroñesismo, valía, ganas e interés, no hay ningún tipo de limitación siempre que, previamente, el interesado o interesada haga gala de lo anteriormente citado», aclara el cofrade mayor de la entidad.

Ha habido casos de voluntarios y colaboradores en el reparto del pez, el pan y el vino a los que la propia entidad les ha invitado a presentar su candidatura para ser cofrades. En el cabildo anual de la Virgen de la Esperanza, que se celebra el 18 de diciembre (el pasado 27 de mayo se celebró el cabildo de San Bernabé), se votan los posibles nuevos ingresos. No obstante, la Cofradía del Pez estudia actualmente su reestructuración, aunque «la idea es seguir manteniendo un número total de cofrades aproximado al actual».

Como entidad logroñesa, la cofradía está dispuesta a «todo lo que sea favorecer a nuestra ciudad en todos los ámbitos». Fruto de esa intención ha editado recientemente el cuento ¡Pez, pan, vino! La Cofradía del Pez de Antonio de Benito y Manuel Romero y que ha sido distribuido por todos los colegios de Logroño para dar a conocer la historia de la ciudad.

Por otra parte, en el horizonte está el quinto centenario de la victoriosa resistencia logroñesa al asedio francés, que se cumplirá en el 2021. «La Cofradía del Pez ya está trabajando para ayudar a conmemorar la efeméride con muchos proyectos que tenemos en marcha», anuncia Lorenzo Cañas.

La Cofradía del Pez está compuesta por 42 cofrades y el sacerdote Carlos de la Concepción, quien actúa como asesor religioso. Dentro de la entidad se distingue entre cofrades de número, que sólo pueden ser 26 (como resultado de la suma de 11, 6, 1, 5, 2 y 1: 11 de junio de 1521), de honor y eméritos.

La condición para ser cofrade es ser logroñés y defender las tradiciones de la capital riojana, aunque para los no nacidos en la ciudad se reserva la categoría de 'cofrades de honor', mientras que pueden convertirse en 'eméritos' los que superen los 70 años. La Cofradía del Pez, reconocen sus propios responsables, tiene un origen incierto.

Aunque llevan años investigando, no se dispone de documento alguno anterior a la Guerra Civil pero sí aparecieron en este mismo periódico dos noticias en los años 1923 y 1927. «Por lo que recordaba el cofrade don Eduardo Mato, que llegó a cofrade mayor, tenemos la certeza de que la cofradía empezó a nacer hacia 1921», expone el actual cofrade mayor, el cocinero Lorenzo Cañas.

Después de la guerra, la Cofradía del Pez se refundó en 1948 y, valga como curiosidad, tiene como norma «no solicitar ningún tipo de apoyo económico por parte de la Administración (el Ayuntamiento de Logroño colabora con la instalación del recinto tal día como hoy), aunque sí que recibimos colaboraciones y donaciones importantísimas de entidades privadas», explica Lorenzo Cañas.

Precisamente el trabajo que supone el reparto del pez, el pan y el vino, incrementado en los últimos años, motivó que la entidad ampliara su equipo creando las figuras de cofrades de honor y eméritos.

También existen figuras temporales pero honoríficas dentro de la Cofradía del Pez: «La persona que ocupa la Alcaldía de Logroño entra en nuestra cofradía como cofrade de honor, mientras desempeñe el cargo, como es actualmente Cuca Gamarra», argumenta Cañas.

 

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