Logroño recuerda a Miguel Ángel Blanco con silencio, flores y un manifiesto

Homenaje a Miguel Ángel Blanco con motivo del 19º aniversario de su asesinato/
Homenaje a Miguel Ángel Blanco con motivo del 19º aniversario de su asesinato

Cuca Gamarra: «Su asesinato trazó la línea divisoria entre los demócratas y los totalitarios»

EFElogroño

Logroño ha recordado hoy al concejal del PP de Ermua (Vizcaya) secuestrado y asesinado por ETA hace 19 años, Miguel Ángel Blanco, con un acto celebrado en El Espolón, donde se ha leído un manifiesto, se ha guardado un minuto de silencio y se ha realizado una ofrenda floral.

La alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, ha leído el manifiesto elaborado por la Fundación Miguel Ángel Blanco, que también se ha leído hoy en numerosas ciudades españolas en homenaje a este concejal y en el que se ha reivindicado "memoria, verdad, justicia y dignidad".

Los presidentes del Ejecutivo riojano, José Ignacio Ceniceros; y del Parlamento regional, Ana Lourdes González; Gamarra y el delegado del Gobierno en La Rioja, Alberto Bretón, han situado ramos de flores ante el monumento de Agustín Ibarrola que recuerda a las víctimas del terrorismo.

Al acto, que se ha celebrado con el lema "Miguel Ángel Blanco, la fuerza de la memoria", han acudido numerosos representantes políticos e institucionales de la región y ciudadanos, algunos de los cuales también han depositado flores en recuerdo de este concejal, cuyo asesinato trazó "la línea divisoria entre los demócratas y los totalitarios", según el manifiesto.

En el texto leído por Gamarra se afirma que Blanco está integrado en "nuestra memoria histórica" y las consecuencias de la dimensión pública de su secuestro y asesinato diseñaron "la estrategia más efectiva en la lucha antiterrorista". Esa estrategia está basada en "la no negociación con la banda, la aplicación del Estado de derecho, sólo la ley pero toda la ley, la colaboración internacional, la solidaridad con las víctimas y la deslegitimación del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones", ha precisado.

"Hoy está en juego el relato final, que no puede ser escrito por los que no condenan el terrorismo ejercido por ETA durante décadas", según el manifiesto, que añade que "hoy todavía están pendientes de esclarecer demasiados crímenes y es un deber político e institucional responder a la reclamación de Justicia que las víctimas exigen para poder cerrar el duelo".

También señala que "nos une la fuerza de sentirnos españoles constitucionalistas desde nuestras legítimas diferencias, ciudadanos libres en un Estado de derecho, seres humanos solidarios con otros seres humanos que han sufrido un dolor injusto causado por el terrorismo".

Esta unión que se evidenció durante el secuestro y asesinato de Blanco es "la base de los valores y principios que construyen nuestros derechos y nuestros deberes, dentro de un país libre y civilizado, es la fortaleza que nos mantiene en pie y no arrodillados ante ninguna tiranía".

"No podemos bajar la guardia, también el terrorismo yihadista sigue amenazando nuestras libertades", por lo que "debemos extraer las mejores enseñanzas de la larga lucha contra el terrorismo interno sufrido en España para enfrentarnos a los fundamentalistas de cualquier credo o ideología".

El manifiesto ha precisado que hay que estar especialmente atentos a "los riesgos de la fanatización de las ideas, caldo de cultivo de las acciones terroristas". Por ello, "es fundamental defender nuestros valores y principios éticos y constitucionales como muro de contención contra el totalitarismo, el sectarismo, la intolerancia y el fanatismo nacionalista, especialmente entre los más jóvenes".

"Miguel Ángel Blanco y el testimonio y el sacrificio de miles de víctimas del terrorismo son un referente social que jamás vamos a olvidar", ha asegurado Gamarra en su lectura. También se ha reafirmado la importancia de "una memoria ética, social y política", que contribuya a ser "más libres y más capaces de resistir las adversidades y construir una convivencia y un país del que podamos sentirnos orgullosos".

"Desde el ejemplo permanente de las víctimas del terrorismo, reivindicamos memoria, verdad, justicia y dignidad", finaliza el manifiesto, en el que también se alude a la "importantísima" labor profesional de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y a la aplicación del Estado de derecho, que han logrado, en gran medida, acabar con la acción criminal de ETA.

Para la Fundación es "una exigencia democrática denunciar una ideología que no contempla la condena clara y sin excusas de todos y cada uno de los atentados cometidos", que "intenta reescribir la historia del terror", que "busca la impunidad y el blanqueamiento de miles de crímenes cometidos en nombre de una quimera", que "intenta neutralizar el significado de las víctimas, su verdad y su dignidad".