Calvo Sotelo y Capitán Cortés por General Zurbano y Beti Jai

Un operario (d.) retira la placa de General Zurbano y vuelve a dejar la de Calvo Sotelo. /
Un operario (d.) retira la placa de General Zurbano y vuelve a dejar la de Calvo Sotelo.

La Barranca cambia el nombre de dos calles «franquistas» para reivindicar el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica en Logroño

JAVIER CAMPOSLOGROÑO

Miembros de La Barranca, la Asociación para la Preservación de la Memoria Histórica en La Rioja, se dieron cita ayer en un 'acto simbólico' celebrado en las peatonales de Logroño donde han cambiado el nombre a dos calles del centro de la capital para reclamar al Ayuntamiento el cumplimiento de lo aprobado en pleno hasta en dos ocasiones. Escalera y placas en mano, el colectivo ha cambiado la calle Calvo Sotelo por General Zurbano y Capitán Cortés por Beti Jai.

Un toque de atención a las autoridades municipales que viene a sumarse a la lista de quienes de una u otra manera han venido recordando que la limpieza del 'callejero' logronés de reminiscencias del Franquismo o de la Dictadura sigue pendiente. Caso de la desaparición de la placa, repuesta de inmediato, de la calle Coronel Innerarity ; o de la modificación de nomenclatura por parte de 'Google Maps' , también subsanada.

"Nos ampara la ley y los acuerdos municipales", expresaban en una acción reivindicativa que ha acaparado las miradas curiosas de los que a esa hora de la tarde paseaban por las Cien Tiendas. La Barranca ha dejado claro que "para nosotros siempre es el momento" y, tras un aplazamiento y posterior aprobación, "ya es hora de dejar de esperar". La asociación, además, ha aprobado en su última reunión demandar a la Administración local por incumplimiento de la Ley.

Vuelta al original

Al punto de la mañana de este miércoles, operarios del Ayuntamiento de Logroño han vuelto a dejar a la vista el nombre de la calle Calvo Sotelo como se ve en la nueva imagen. Un trabajador municipal subido en una grúa hidráulica retiraba la pegatina con el nombre de la calle General Zurbano y volvía a dejar al descubierto el nombre de Calvo Sotelo, que ha pasado una noche tapado en un intento de mover y agilizar la Ley de Memoria Histórica.