Logroño recuerda a Blanco y reivindica la dignidad de las víctimas del terrorismo

Ceniceros, Gamarra y González depositan flores junto al Monumento a las Víctimas. :: justo rodríguez/
Ceniceros, Gamarra y González depositan flores junto al Monumento a las Víctimas. :: justo rodríguez

La escultura de Ibarrola en El Espolón sirvió ayer de telón de fondo al acto, que coincide con el 18 aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco

ESTÍBALIZ ESPINOSA

Hoy se cumplen exactamente 18 años sin Miguel Ángel Blanco. «18 años del secuestro y asesinato de un joven concejal del Partido Popular en Ermua que se sentía vasco y español, y que creía y defendía una convivencia libre, plural y pacífica en el País Vasco», recordaba ayer (de víspera) la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, ante el monumento de acero cortén esculpido por Ibarrola en memoria de las víctimas del terrorismo.

Algunas de ellas se encontraban presentes en este homenaje celebrado en El Espolón logroñés y organizado por la Fundación Miguel Ángel Blanco. Respaldado con 32 actos en todo el país, Logroño también se quiso sumar para demostrar «nuestro afecto y respeto por quienes sufrieron o perdieron la vida en defensa de la libertad de todos», dijo la alcaldesa. Cuca Gamarra leyó el manifiesto común de este 18 aniversario, que pretende reivindicar «la memoria, la libertad y la dignidad de las víctimas del terrorismo», cuyo testimonio y sacrificio «son un referente social que jamás vamos a olvidar», subrayó.

Atentos a sus palabras, el presidente del Gobierno de La Rioja, José Ignacio Ceniceros; la presidenta del Parlamento, Ana Lourdes González; el delegado de la AVT en La Rioja, José Ángel Rodríguez Chacopino, y una discreta representación de autoridades políticas y militares.

Flores y silencio

Pero la reivindicación de libertad que simboliza Miguel Ángel Blanco conlleva unas exigencias, continuó Gamarra. «Exige la disolución definitiva de ETA; la entrega de las armas; la deslegitimación y la ilegalización de su proyecto y la colaboración con la Justicia, así como el cumplimento íntegro de las condenas». Y advirtió de que «no podemos bajar la guardia, el terrorismo yihadista sigue amenazando nuestras libertades».

Tras su intervención y el minuto de silencio mantenido poco después del mediodía de ayer, los máximos representantes del Ayuntamiento y del Gobierno y Parlamento regionales depositaron flores junto al monumento de Ibarrola.

Para el presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros, era el momento de evocar sentimientos vinculados a dos compañeros y enmarcados en la primera quincena de julio de 1997: la liberación de Ortega Lara y el asesinato de Miguel Ángel Blanco. En su opinión, «este marco de convivencia que ahora estamos viviendo pudo deberse a aquel punto de inflexión que supuso el asesinato de Blanco».

José Ángel Rodríguez, por su parte, vivió la jornada de ayer como «un día triste para nosotros». Recordó que el tema de ETA aún no está cerrado -«no ha entregado las armas y no se ha puesto a disposición judicial»- y a ahora se suma la amenaza yihadista.