Las vueltas de los danzadores de Anguiano renuevan el homenaje a Santa María Magdalena

Justo Rodriguez

Los danzadores han podido lanzarse este lunes por la cuesta después de que este domingo la lluvia se lo impidiera

LA RIOJALogroño

Los danzadores de Anguiano han renovado su tradicional homenaje a la patrona del pueblo, Santa María Magdalena, con sus vueltas sobre sí mismos mientras han descendido por una cuesta empinada y empedrada, subidos a unos zancos de madera de 45 centímetros, en una tradición documentada en el siglo XVII.

A diferencia de este domingo, la lluvia no ha aparecido este para lunes impedir que los ocho danzadores cumplan con lo que está previsto cada 22 de julio, su descenso por la cuesta de 58 metros con un desnivel del 20 por ciento en algunos tramos mientras bailan y giran sobre si mismos, según informa EFE.

Bailan vestidos con una falda -saya- amarilla, que pesa para que tenga caída y favorezca el vuelo; una camisa blanca y un corpiño de colores y, al mismo tiempo que danzan sobre los zancos, tocan las castañuelas al son de dulzainas y tambores.

El origen de este festejo es desconocido, pero cuenta con varias hipótesis, unas indican que se empezó a celebrar como rito de paso de la niñez a la madurez y otras señalan que es una danza al sol por el colorido de la falda amarilla que visten sus protagonistas.

Los danzadores de Anguiano, declarados Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial por el Gobierno de La Rioja, bailan en honor a la santa de Anguiano, Santa María Magdalena, pero se desconoce en honor a qué o a quien lo hacían en la antigüedad, aunque existe un documento del año 1603 que hace referencia a la danzas en las fiestas de la Magdalena.

«Con mal cuerpo»

Estos danzadores, que bailan sobre zancos de 45 centímetros, más la espiga, realizados con madera de haya en Nájera, han ido acompañados por el cachiberrio Fernando Muñoz, natural de Anguiano, quien ha desempeñado por primera vez esta labor, que consiste en abrirles hueco y asegurarse de que todo está a punto y no les falta de nada.

Muñoz ha explicado a Efe que decidió aceptar este cargo el pasado mes de mayo, tras haber recitado unos versos, aunque no como cachiberrio oficial, en las Fiestas de Gracias de septiembre de 2018 y haber recibido el beneplácito de quienes le escucharon.

Ha señalado que su participación con anterioridad en esta celebración se ha limitado a colocarse al final de la cuesta para detener a los danzadores cuando llegan al tramo último, mientras que, ahora, ha ejercido un «papel importante», en el que refleja «el sentimiento del pueblo hacia su patrona» con unos versos escritos por él mismo.

El «debut» de este nuevo cachiberrio quedó truncado este domingo por la lluvia, que «aguó la danza» y dejó a los danzadores «con mal cuerpo» al no poder lanzarse por la cuesta, un sentimiento del que han podido resarcirse delante de los miles de vecinos y curiosos, tanto de dentro como de fuera de La Rioja, que se han acercado a verles girar a pesar de las altas temperaturas.

Esta tarde, los danzadores volverán a subirse a sus zancos para girar de nuevo cuesta abajo, un acto que también repetirán mañana, día 23, tanto por la mañana, tras la misa mayor en la iglesia parroquial de San Andrés, como por la tarde.