«Yo no he visto a la gente que salga a la calle y diga 'sí al doble bypass, no al bypass único' y, sin embargo, sí han salido para decir: 'No es abuso, es violación'»

Javier Marca, en un momento de la entrevista esta misma semana en el Palacio de Justicia:: sonia tercero/
Javier Marca, en un momento de la entrevista esta misma semana en el Palacio de Justicia:: sonia tercero

«El sistema de renovación del Consejo no es el mejor sistema y, por tanto, es lícito que se intente cambiar», asegura

Carmen Nevot
CARMEN NEVOTLogroño

Precisamente hoy hace año y medio que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), contra pronóstico, le eligió para presidir el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja (TSJR), un tiempo que le ha servido para sortear las reticencias iniciales, el temor a lo que huele a nuevo y a reencontrarse con su tierra. Javier Marca (Huércanos, 1961) es un hombre de voz rotunda, potente y de discurso sin titubeos. Seguro de que la justicia no pasa por la peor crisis de la historia, sigue reclamando las nuevas plazas que históricamente necesita La Rioja. «Pido en todos los sitios donde voy, tengo pinta de franciscano», bromea.

- ¿Qué balance hace de este año y medio?

-Desde el punto de vista personal estoy encantado. Tenía mis reticencias iniciales, pero se han disipado. Estoy muy contento por lo bien que he sido recibido. Desde el punto de vista profesional son otros los que tienen que hacer una evaluación porque a uno siempre le parece que lo está haciendo bien, aunque yo siempre he sido bastante autocrítico y siempre he pensado que ahí donde se está de lo que se aprende es de los errores, de las grandes mejoras que hacen otros. Yo lo que hago es escuchar mucho y hablar poco. Y si tengo algún problema irresoluble lo intento solventar y no dudo en consultar a los compañeros que para eso tenemos un grupo de Whatsapp de los presidentes de tribunales superiores de justicia: me pasa esto, SOS, ¿alguien tiene alguna solución? Tenemos un grupo compacto de ayuda mutua

LAS FRASESRenuncia de Manuel Marchena «Con su decisión, ha puesto un listón ético muy alto para la aceptación de cargos discrecionales que dependen de la voluntad política»

- Hablando de Whatsapp, el mensaje que envió Cosidó parece haber dinamitado el acuerdo de PP y PSOE para renovar el CGPJ.

- Tengo mis dudas sobre que todo esto haya sido dinamitado por el Whatsapp de Cosidó, puede ser, pero no tengo la plena constancia de ello. Creo que la decisión de Manuel Marchena, presidente de la sala segunda del Supremo, a lo mejor ha estado precipitada por esto, pero creo que estaba tomada por él con carácter previo. No es una persona que se deje llevar por prontos ni por cuestiones puntuales, sino que es una decisión que tenía meditada. El hecho de que su nombramiento se airease con tanta prontitud, cuando todavía los vocales no estaban designados, le llevó a tomar una decisión personal de no aceptarlo, ya que todavía nadie le había nombrado nada, es decir, que no ha renunciado, en principio, más que a estar entre los posible seleccionables. De Manuel Marchena tengo una idea clara. Fue un magnífico fiscal, un magnífico magistrado, está siendo un magnífico presidente de la sala segunda del Supremo, es una magnífica persona y en mi opinión hubiese sido un magnífico presidente del Supremo y del Consejo. Con su decisión ha puesto un listón ético muy alto para la aceptación de cargas discrecionales que dependen únicamente de la voluntad política.

- ¿Podría ser un punto de inflexión en el sistema de elección de los vocales del CGPJ?

- La elección del CGPJ no ha sido siempre igual. En la primera, el Congreso y el Senado seleccionaron a la mitad y la otra mitad, los jueces. Nunca se ha dado que los jueces y magistrados elijan a la totalidad del Consejo. Pero después de ese momento, el Congreso y el Senado seleccionaron a la totalidad; unos, propuestos por jueces y magistrados y otros, por ellos, pero los jueces y magistrados no eligen a ningún vocal del Consejo. Cuando se hizo el cambio se llevó ante el Constitucional, que concluyó que ambos sistemas, el primero y el segundo, eran constitucionales. El primero más acorde con la Constitución y con el segundo sería necesario prestar atención para que no se politizase. Esto nos ha llevado a que se ha mantenido el peor de los sistemas y además con una impronta de decisión de naturaleza estrictamente política. No es el mejor sistema y por tanto es lícito que se intente cambiar. El órgano de gobierno del Colegio de Arquitectos de España no lo eligen los constructores ni tampoco los aparejadores, lo eligen los arquitectos. Aunque es evidente que el Colegio de Arquitectos de España no es lo mismo que el Consejo, porque el poder judicial es un poder del Estado y tiene que tener unos efectivos controles. No dudo de que el Congreso y el Senado estén habilitados para nombrar a parte del Consejo, pero creo que a la totalidad, no. En cualquier caso tendría que ser el Congreso y el Senado, no los partidos políticos mayoritarios.

- Parece más lejana la renovación.

- Parece más lejana, pero estas cuestiones dependen no tanto de fechas fijas como de voluntades políticas y a veces la voluntad política cambia en poco tiempo.

- ¿Qué opina si yo digo que la justicia está pasando por la mayor crisis de la historia?

- Ni muchísimo menos, esto es pensar que estamos hablando de un tsunami cuando en realidad estamos hablando de una piedra que ha hecho olas en una charca, es decir, no creo que la justicia esté en una de sus mayores crisis en ningún caso. Que haya casos puntuales en los que hay una opinión pública disconforme con una resolución judicial es posible, pero que esto suponga una crisis para la justicia, no.

- Pero muchas sentencias están siendo cuestionadas: La Manada, aquí la del 14N, el cambio de criterio del Supremo sobre el impuesto de Actos Jurídicos Documentados...

- El caso de La Manada es un problema de interpretación jurídica de un artículo y la integración o no de una determinada conducta en un tipo penal u otro. Es una cuestión técnica muy difícil para el tribunal que la enjuició y va a ser muy difícil para el tribunal de apelación y es un asunto que será muy difícil de enjuiciar también para la sala segunda del Supremo, que no dude usted de que vamos a llegar a la sala segunda del Supremo. Yo no he visto a la gente que salga a la calle y diga 'sí al doble bypass, no al bypass único' o 'el flechamiento de este puente no es correcto', y, sin embargo, he visto a la gente salir a la calle para decir: 'No es abuso, es violación'. Pero bueno, sí es una cuestión técnica muy difícil de resolver. Es hablar por hablar, criticar por criticar. La pena base, la que ha sido objeto de recurso, es una pena próxima al homicidio, es decir, un año más y puedes condenar a alguien por homicidio. Entonces, no es una pena menor, otra cosa es que luego la sensibilidad de la gente diga: 'Bueno, pues nada, cadena perpetua, y no revisable', pues lo que usted diga. No estamos hablando de una sentencia que 'per se' pudiese motivar una crisis de confianza en la justicia, aparte de que para eso están los recursos. El tema del Supremo es una crisis ficticia. Durante más de diez años, la sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo ha estado diciendo en sus diversas resoluciones que el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados lo tenía que pagar el prestatario y no el prestamista, es decir, el que pide el dinero, y jamás ha habido ningún problema ni ninguna manifestación. Es más, se intentó, mediante una modificación legislativa que lo pagasen los bancos y eso estaba paralizado en las Cortes Generales, no interesaba, basta con que una sección dentro de la sala cambie su criterio y hay que ir a la unificación, no es algo novedosísimo, la sala segunda del Supremo todos los años emite acuerdos de unificación y no se forma la de un 'sindiós'. No podemos desconfiar, están resolviendo y unificando criterios continuamente.

- Antes lo que decía un juez iba a misa, ahora ya no es así.

-No está mal. El hecho de que haya una cierta crítica a las resoluciones judiciales me parece sano. En una sociedad democrática estamos sometidos a la crítica y tenemos que aprender de la crítica y ver si esto nos obliga a cambiar nuestros criterios y forma de actuación, pero una cosa es la crítica técnica, la sana, saludable, pero otra es la algarada, la manifestación, el griterío, el no porque no. La justicia tiene que ser sometida a una crítica continuada y constante de sus resoluciones, pero no a un cuestionamiento de la propia sustancia de su naturaleza y función.

- ¿Hemos caído en eso?

- En algunos momentos, y no lo digo únicamente por la Prensa. Lo digo por algo que me preocupa más, que es por algunos responsables políticos o parlamentarios que hacen manifestaciones absolutamente disparatadas.

- Se refiera a ...

- No me refiero a nada (ríe), a cuestiones y casos puntuales. Salen determinados políticos diciendo 'el pueblo ha hablado' y no, el pueblo habla a través de las elecciones, no a través de algaradas o manifestaciones.

- ¿El caso del Impuesto de AJD se ha utilizado políticamente?

-Yo lo pagué en mi primer piso y era muy joven y el impuesto ha estado siempre. La clase política ha tenido años y años para poder cambiarlo y no lo han hecho y de repente aprovechan que ha habido tres sentencias en las que una sección de la sala de lo Contencioso del Supremo ha cambiado su criterio y no es que los llamen al orden, sino a una unificación general de criterio y parece que todo se va a solventar con cambiar la ley. Bueno, se pudo cambiar hace años y si la hubiesen cambiado hace veinte años yo no hubiera pagado el impuesto.

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