Vino, pan y periódico

Un periódico, además de interesante y bien escrito, debe ser útil a su audiencia

Imagen de cuando la rotativa estaba en el edificio anexo a Diario LA RIOJA. /Enrique Del Río
Imagen de cuando la rotativa estaba en el edificio anexo a Diario LA RIOJA. / Enrique Del Río
Pío García
PÍO GARCÍALogroño

Para mi abuela, que aún vive pero ya no puede leer (y bien que le pesa), el periódico era un elemento cotidiano fundamental, como el pan y el vino. Estas tres sustancias formaban en su cabeza una trinidad tan irrefutable y misteriosa como la que decían los curas en misa. Ella jamás concibió comer nada sin su vaso de tinto ni su corrusco de pan: los alimentos que caían en el plato, así fueran pochas o patatas con chorizo, eran cosas accesorias y hasta cierto punto intercambiables, pero el vino y el pan –por este orden– constituían los pilares de toda dieta rectamente ordenada. Esa categoría esencial, nutritiva, alcanzaba también La Rioja (entonces Nueva Rioja), cuyas hojas, además, gozaban de una extraña eternidad.

Un día informaban y al día siguiente esas mismas noticias, despojadas ya de todo interés, cobraban vidas inesperadas: envolvían chorizos, limpiaban parrillas, empapaban humedades, protegían los suelos, iniciaban la combustión de una pira de sarmientos... Aquella inopinada sucesión de reencarnaciones me convenció desde bien pequeño de que el periódico en papel es, pese a su venerable apariencia decimonónica, un artefacto de tecnología punta todavía no superado. No diré que quise estudiar Periodismo por aquellos recuerdos infantiles, pero sí que, cuando empecé a trabajar en este oficio, siempre tuve presente que un periódico –además de interesante y bien escrito– debe ser útil a su audiencia. Muchos años después, cuando subí a la hemeroteca y descubrí las líneas del Prospecto inaugural, me di cuenta de que ya don Facundo, el fundador, había atinado al enunciar su propósito de tratar «con entera imparcialidad de juicio y libre de todo apasionamiento» las diversas cuestiones «de palpitante interés» que surgen en la provincia.

En ciento treinta años de historia, ha habido momentos de entusiasmo y de desfallecimiento, de aciertos y de errores, de luz y de oscuridad (ahí los cuarenta años de dictadura), pero aquella máxima fundacional continúa vigente. Las mil cosas que suceden cada día en el mundo siguen necesitando de alguien que las ordene con criterio, las cuente con galanura y, en la medida de lo posible, las explique.Ya sea en papel o por internet, el periódico sigue siendo necesario. Tanto o más que el pan.

1889-1899 Más se perdió en Cuba

Estamos a finales del siglo XIX, con un índice de analfabetismo por encima del 50%. La economía de la provincia está ligada a la cosecha, con los franceses invirtiendo en el vino de Rioja. Los periódicos publican a diario los anuncios de barcos vapores con América como alternativa para un futuro mejor. La juventud española se desangra en conflictos lejanos como Melilla, Cuba y Filipinas, hasta que el desastre desemboca en el 98 y el camerano Práxedes Mateo Sagasta preside el Gobierno en estos tiempos difíciles. A Logroño llegan la fábrica de tabacos y otras industrias conserveras, mientras que la luz eléctrica se instala en Haro como experiencia pionera en España, al tiempo que Calahorra defiende con uñas y dientes su silla episcopal.

1900-1909 La filoxera esquilma La Rioja

Nada más arrancar el siglo XX, la filoxera extiende su plaga a La Rioja, esquilma todo el viñedo, hunde la economía regional y obliga a emigrar a más de 20.000 personas. Logroño refuerza su papel como ciudad de servicios e impulsa su desarrollo urbano. La creación de la Gota de Leche supone una mejora para la salud pública y la higiene. El año 1903 llega cargado de noticias. El 5 de enero muere el torrecillano Sagasta, sin duda el político español más influyente del siglo XIX. El 27 de junio, Torremontalbo sufre el accidente de tren más grave de la historia ferroviaria española, con 44 muertos, mientras Cenicero se convierte en ciudad humanitaria. El joven Alfonso XIII visita La Rioja. La década culmina con huelgas, revueltas y conflictos sociales, como los 'sucesos de Calahorra' (1909).

1910-1919 Boom de la industria conservera

La Rioja afronta la I Guerra Mundial como una gran oportunidad: las necesidades alimenticias de los ejércitos contendientes y de la población civil europea permiten a la industria conservera crecer de forma exponencial. La emigración a América, sin embargo, no detiene su sangría. Logroño continúa levantando obras singulares como el matadero, la nueva plaza de toros, el frontón Beti-Jai o el teatro Moderno. El campo riojano se recupera poco a poco de la filoxera tras el arranque de viñas y su sustitución por vides americanas. La Asociación de la Prensa nace en 1913 y el periódico LA RIOJA se traslada a la plaza de la Imprenta (futura plaza Martínez Zaporta). En el verano del 2018, la mal llamada gripe española estalla con virulencia y deja en la provincia miles de infectados y centenares de muertos; a lo largo del país segaría más de 300.000 vidas.

1920-1929 Unos años veinte no tan felices

Pese al intento de contagiarse de los felices años veinte que vivía Europa –lo que las élites sí lograron–, crece en España el desempleo y las movilizaciones sociales... hasta que la dictadura de Primo de Rivera devuelve al país a su pasado más oscuro. En Alemania nace el Partido Nazi, con Hitler ganando adeptos, y lo mismo ocurre en Italia con el fascismo y Mussolini. Muere en 1922 Amós Salvador Rodrigáñez, sucesor de Sagasta y benefactor de la provincia. Logroño sigue a lo suyo, con el nuevo edificio de Correos, el Ateneo Riojano, la plaza de Abastos de San Blas o el Seminario impulsado por el obispo Fidel García. El gran sueño americano se trunca con el crack de Wall Street en 1929, catástrofe económica que provocó paro y pobreza por el mundo entero.

1930-1939 Una guerra entre hermanos

Han transcurrido más de ochenta años desde la Guerra Civil, que aún sigue generando debate en la sociedad española actual. Un antes y un después en la historia del siglo XX. Antes del conflicto fratricida cae la dictadura de Primo de Rivera y la proclamación de la II República instaura un nuevo orden político y social, que recrudece las irreconciliables disensiones entre el poder civil y el poder fáctico. Arnedo protagoniza una de las revueltas obreras más sangrientas y, un año más tarde, la chispa anarquista prende en La Rioja: Briones, Haro, San Vicente, Logroño, Calahorra… La guerra comienza a gestarse hasta que el triunfo del Frente Popular actúa como detonante. La sublevación militar en África pronto se extiende a toda España. En La Rioja sólo dudará 80 horas. Es el preámbulo de lo que, sin solución de continuidad, estallará a nivel mundial.

1940-1949 La posguerra del hambre

Con el dictador Francisco Franco como líder supremo del régimen, La Rioja trata de olvidar el horror de la Guerra Civil o, dicho de otra forma, la paz de los vencedores y la humillación de los vencidos. La supervivencia pasa por las cartillas de racionamiento: necesidad, escasez, pan negro y, en muchas familias, el Hambre con mayúsculas. Otros, los más aprovechados, se enriquecen a costa del estraperlo. En paralelo a la II Guerra Mundial, que reordenará el mundo sobre los cadáveres de 45 millones de víctimas, La Rioja pasa página con la construcción de barrios enteros en Calahorra, Arnedo, Cervera o Logroño, donde surgen los barrios de Yagüe, Ballesteros o Las Gaunas. En el terreno deportivo, el CD Logroñés da sus primeros pasos como sucesor del CD Logroño y en el ámbito cultural, nace el IER (Instituto de Estudios Riojanos).

1950-1959 Rodaje y estreno de Calle Mayor

El traslado del ferrocarril de lo que hoy es Gran Vía a su actual trazado marca la estructura urbana de la capital. Desaparece el racionamiento, que no la necesidad, el turismo asoma tímidamente la cabeza, y la ONU acepta el ingreso de España. Es la década de los Seat 600 y otros utilitarios, la del inicio de Televisión Española, la del Real Madrid y sus Copas de Europa, la de Bahamontes en el Tour. En La Rioja, los 50 fueron años de emigración rural y, como en el resto de España, de construcción de pantanos. El Logroñés se queda en puertas de ascender a Primera División y el pelotari Barberito conquista el Campeonato de España. Las primeras fiestas de la Vendimia, que nacen en 1957, no son sino los tradicionales 'sanmateos' cargados de folclore oficial. El rodaje y estreno en Logroño de la película 'Calle Mayor', de Juan Antonio Bardem, es fiel reflejo de la grisalla provinciana.

1960-1969 La tragedia golpea en Pradillo

«Un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad», dijo Neil Armstrong al pisar la luna. En los sesenta comienza a vislumbrarse en España el final del franquismo, mientras el mayo del 68, la minifalda, los Beatles y el movimiento hippie cambian el mundo. Por otro lado, el Muro divide Berlín, la URSS aplasta la Primavera de Praga y son asesinados John F. Kennedy y Martin Luther King. La tragedia golpea la provincia con la muerte de doce jóvenes riojanos en un terrible accidente de tráfico ocurrido en Pradillo. La Gran Vía se consolida como la espina dorsal de Logroño, mientras Santo Domingo de la Calzada inaugura su primer Parador Nacional. En deportes, el Logroñés asciende a Segunda División y el gol de Marcelino a la Unión Soviética permite a España conquistar su primera Copa de Europa.

1970-1979 Adiós, dictadura, adiós

«Españoles, Franco ha muerto», confirma el presidente Arias Navarro en televisión. Es el 20 de noviembre de 1975 la historia de España da un giro de 180 grados. Fallece el generalísimo Francisco Franco y la esperanza comienza a prender en el pueblo español tras casi cuatro décadas de dictadura. La proclamación como Rey de Juan Carlos I y Adolfo Suárez como presidente del Gobierno desembocan en las primeras elecciones democráticas (1977). España aprueba su Constitución. La Rioja, mientras tanto, lucha por su autonomía. La Transición política es la clave de esta década, sin olvidar otras fechas históricas: La Revolución de los Claveles de Portugal; Pinochet elimina al presidente constitucional Salvador Allende en Chile; la Guerra de Vietnam toca a su fin. Carrero Blanco, nuevo presidente del Gobierno, es asesinado por ETA (1973).

1980-1989 La Rioja conquista su autonomía

La Comunidad Autónoma de La Rioja, el sueño regionalista ansiado desde finales del siglo XVIII, se convierte en realidad tras la aprobación del Estatuto (1981). El teniente coronel Tejero trata de derrocar la democracia un 23-F, pero el Rey Juan Carlos I frena la sublevación. En los años de plomo de la banda terrorista ETA, La Rioja sufre varios atentados, dos de ellos mortales en Logroño y Villamediana. Por otro lado, la factoría General Motors se instala en el polígono de El Sequero; con Alcampo llega el primer hipermercado a la capital y, tras demasiados años cerrado por un incendio, reabre el Teatro Bretón íntegramente rehabilitado (1989). En el ámbito internacional, la 'Perestroika' impulsada por Gorbachov y la caída del Muro de Berlín modifican el mapa de Europa. Y, en deportes, el gol de Noly permite el ascenso al CD Logroñés a Primera División (1987).

1990-1999 San Millán, patrionio mundial

El polvorín de los Balcanes vuelve a hacer saltar por los aires a la vieja Europa; la Unión Soviética se resquebraja, víctima de varios conflictos políticos y militar; Sadam Husein ocupa Kuwait y desencadena la invasión de Irak por parte de EEUU y en Oriente Medio, Palestina e Israel mantienen con virulencia su guerra sin cuartel. Estamos en la década de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 y de la Expo de Sevilla. Son los años dorados del ciclista Miguel Indurain. La barbarie de ETA alcanza su mayor expresión de horror con el cautiverio de José Antonio Ortega Lara, funcionario de la prisión logroñesa, y con el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco. Los terroristas también buscan el asesinato masivo con un coche-bomba en Arnedo. Nace en 1992 la Universidad de La Rioja y San Millán de la Cogolla es declarado Patrimonio de la Humanidad (1997).

2000-2009 Terrorismo 'yihadista' contra Occidente

Si bien no era la primera vez que golpeaba con virulencia, el terrorismo islámico marcó la década con dos atentados brutales. El 11-S del 2001 Al Qaeda establece un antes y un después con la destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York. También el día 11, aunque en esta ocasión en marzo del 2004, un atentado múltiple yihadista en Madrid se cobra las vidas de 191 personas. El silencio y el llanto inundan España. También el terrorismo, pero en esta ocasión de la banda criminal ETA, se ceba con La Rioja, con salvajes atentados en la Gran Vía de Logroño (2001) y contra el cuartel de la Guardia Civil de Calahorra (2008). Europa, mientras tanto, trata de asimilar la implantación de la moneda única (2002), que supone un incremento generalizados del coste de la vida a los españoles. En nuestra región, el club de balonmano Ciudad de Logroño conquista el ascenso a la Liga Asobal, al tiempo que son inaugurados el Hospital San Pedro y el túnel de Piqueras y arrancan las obras del soterramiento.

2010-2019 Una crisis que marcó una década

La crisis económica internacional, denominada la 'Segunda Gran Recesión', marca el devenir de España y del resto del mundo. El paro no deja de crecer. La Primavera Árabe despierta ciertas esperanzas, truncadas por conflictos armados, el más grave en Siria. Un tsunami en el océano Índico arrasa Tailandia, Indonesia y Malasia, deja más de 300.000 muertos (2004). El yihadismo no para de asesinar. Francisco se convierte en el primer Papa americano en la historia. En España, el Rey Juan Carlos I abdica en su hijo Felipe VI (2014); la corrupción estalla con Gürtel, Púnica, ERE, Valencia... y el separatismo catalán lanza su órdago más arriesgado y precipita el artículo 155. La Selección conquista su primer Mundial de fútbol en Sudáfrica (2010). En La Rioja, Cuca Gamarra se convierte en la primera alcaldesa de Logroño (2011) y Pedro Sanz deja el Gobierno regional tras 20 años como presidente (2015).