El Villar de Arnedo (N-232) y San Felices (AP-68), los más activos

L.J.R. LOGROÑO.

De los trece radares fijos que están instalados en las carreteras riojanas, dos son los que se llevan la palma en cuanto a sanciones: uno es el que está instalado en El Villar de Arnedo, en el kilómetro 371,8 de la N-232 (punto en el que rige una limitación de velocidad de 50 kilómetros por hora). La última estadística publicada apuntaba que cada día sancionaba a una media de 9 vehículos llegando hasta las 21 en el 2012.

El segundo se encuentra en la AP-68, término municipal de Haro, en el tramo de descenso de San Felices, camino del territorio alavés y próximo a una curva peligrosa. Ahí la velocidad máxima permitida es de 100 kilómetros por hora.

Desde la DGT apuntan que en este último, ante la peligrosidad del tramo, se está estudiando la posibilidad de identificar el cinemómetro con algún tipo de pegatina reflectante para hacer más evidente su presencia y lograr que los conductores reduzcan la velocidad a la que circulan.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos