Las víctimas del terrorismo piden «verdad, memoria, justicia y dignidad»

Las autoridades colocan la ofrenda floral ante el monumento en homenaje a las víctimas del terrorismo /JUAN MARÍN
Las autoridades colocan la ofrenda floral ante el monumento en homenaje a las víctimas del terrorismo / JUAN MARÍN

El Espolón acoge el acto institucional en recuerdo a las víctimas del terrorismo, que piden divulgar un relato exacto, «sin justificaciones»

Pío García
PÍO GARCÍALogroño

El monumento de Agustín Ibarrola parece una herida abierta en medio de El Espolón; una herida herrumbrosa, que todavía supura sangre, y cuya cicatriz incomoda al paseante. Frente al monumento de Agustín Ibarrola, el delegado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, Víctor López, tomó la palabra para dirigir el homenaje a quienes han sufrido en sus propias carnes el ataque del terrorismo. Pidió un minuto de silencio y luego dedicó su primer pensamiento al misionero Antonio César Fernández, asesinado este año por los yihadistas en Burkina Faso. Más tarde se acordó de los 191 muertos (y de los más de mil heridos) en los atentados del 11-M. «Éste es un día para recordar, pero también para reclamar verdad, memoria, justicia y dignidad. Esos son los cuatro pilares que deben estar presentes en cualquier programa centrado en las víctimas del terrorismo».

El acto duró poco, apenas veinte minutos. Había una nutrida presencia institucional, encabezada por el presidente Ceniceros, con la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, la presidenta del Parlamento, Ana Lourdes González, representantes de todos los partidos políticos y hasta la embajadora de Irlanda en España, de visita en La Rioja. Casi no había, sin embargo, ciudadanos de a pie. Tras los discursos de López y de Ceniceros, se colocaron coronas de flores a los pies del monumento de Ibarrola, cuyas planchas de acero corten adquirieron así una presencia más inquietante y melancólica, desoladora.

Víctor López no se anduvo por las ramas. Anticipó años oscuros para las víctimas, ya que la mitad de los terroristas hoy encarcelados saldrán a la calle en los próximos cinco años: «Es la ley y debemos acatarla; pero que lo hagan con la cabeza baja, evitando que sean reconocidos como héroes en sus pueblos». Y reclamó una vez más tanto «el cumplimiento íntegro de las penas» como el rechazo de las «reinserciones interesadas, a cambio de beneficios». «No hay arrepentimiento sin colaboración con la Justicia», zanjó.

A López le preocupa especialmente la defensa de la verdad: «Puede que los delitos hayan prescrito, pero el derecho a la verdad ni prescribe, ni se amnistía ni se indulta». Y por eso pidió que se investigasen «hastas el final» todos los actos terroristas y que contara la historia del terrorismo en España «tal y como ha sido; sin manipulaciones ni justificaciones». López reclamó excluir del juego político a aquellas formaciones que tratan de justificar el terrorismo.

Tras las palabras de Víctor López, el presidente de La Rioja, José Ignacio Ceniceros, cerró el acto. Ceniceros también hizo hincapié en la necesidad de que «el relato verdadero» llegase a la toda la sociedad, «especialmente a los jóvenes» para quienes el terrorismo puede convertirse en un eco lejano. Ceniceros recordó que en La Rioja funciona un programa educativo que permite «acercar a los centros la voz de las víctimas; su testimonio directo». «La posición de las víctimas como referentes éticos de nuestro sistema democrático está clara; y también debe estarlo el lugar que ocupan los asesinos».