Verano durante un rato

Imágenes como esta podían observarse ayer en el Parque de la Ribera, en Logroño. /Sonia Tercero
Imágenes como esta podían observarse ayer en el Parque de la Ribera, en Logroño. / Sonia Tercero

La Rioja llegó ayer a los 30 grados pero se aproxima una fuerte caída de temperaturas

L.R.

Fue bonito mientras duró. El sol y las altas temperaturas trajeron ayer a La Rioja la ilusión de un verano al que, calendario en mano, aún le falta más de un mes para llegar. En Calahorra los termómetros llegaron a marcar los 30 grados, y los 29 se alcanzaron en Logroño o Haro. Sin embargo, el cambio en los próximos días será radical.

La Agencia Estatal de Meteorología (la Aemet) ya puso ayer a La Rioja (y también a otras regiones) en alerta amarilla por fuertes tormentas, que podrían dejar hasta 15 litros por metro cuadrado. El aviso entra en vigor a partir de las 22.00 horas de este jueves y se prolongará hasta la medianoche del viernes.

37,6 grados es la máxima histórica de un mes de mayo en Logroño. Sucedió el 20 de mayo del 2001.

Hasta entonces, hasta que al anochecer entre el vigor la alerta amarilla, las temperaturas seguirán siendo cálidas, y se podrían alcanzar de nuevo temperaturas que rondarían los 29 grados.

Pero a partir de ese momento todo cambiará por culpa, como explica el experto en Meteorología José Calvo, de «una masa de aire frío de procedencia atlántica que sustituirá a la masa de aire cálido que nos invade ahora».

Tal es así que las temperaturas máximas llegarán a caer en Logroño hasta 16 grados en 48 horas, pues los termómetros pasarán de marcar 29 grados hoy a 15 mañana y 13 pasado. Y las mínimas bajarán el sábado hasta los 5 grados.