La UR apoya elevar la duración del máster de Profesorado y del grado de Magisterio
La Conferencia de Decanos de Educación vota hoy y mañana aumentar a 5 años la licenciatura y a 2 los cursos para poder ejercer de docente
El máster de Profesorado de Educación Secundaria se implantó en España en el curso 2009-2010 y desde entonces han pasado por él miles de ... alumnos. En la Universidad de La Rioja (UR), en torno a 3.000 personas (175 plazas por año) han cursado estos estudios postuniversitarios que son obligatorios para ejercer como profesor de Secundaria, Bachillerato y FP. Una profesión, al igual que la de maestro de Infantil y Primaria, que vivirá en los próximos años una profunda metamorfosis para adaptarse a la nueva ley educativa y a los cambios sociales.
La preparación específica para ser docentes de Secundaria siempre ha estado en el foco de las administraciones educativas. Antes de 2009 bastaba con obtener el Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP), que se lograba en aproximadamente tres meses, y a partir de entonces, como parte del plan Bolonia, se creó el máster habilitante de 60 créditos, equivalente a un año académico. Dieciséis años después, los decanos de las facultades de Educación de toda España votarán hoy y mañana en Las Palmas una propuesta para establecer una prueba de acceso al máster, ampliar su duración de uno a dos años, y elevar de cuatro a cinco el grado de Magisterio, los mismos que son necesarios para obtener los títulos de farmacéutico o veterinario, estudios que tienen nivel de máster.
Son cambios de calado a los que se enfrentan de nuevo los docentes y que serán votados en la Conferencia de Decanos y Decanas de Educación (CODE), donde están representados la gran mayoría de los responsables universitarios de este campo. Si son aprobados –aunque en ningún caso son vinculantes–, se remitirán al Ministerio para que los tenga en cuenta en la reforma del profesorado que tiene en marcha.
El objetivo de esta nueva vuelta de tuerca es mejorar la calidad del sistema educativo y con este fin se llevan a la CODE dos modelos, explica Fermín Navaridas, decano de la Facultad de Letras y de la Educación de la Universidad de La Rioja (UR). Por un lado, elevar de 60 a 90 el número de créditos del máster habilitante para ejercer de profesor, que supondría ampliar de un año a año y medio los estudios, y por otro, de 60 a 120 créditos, es decir, de uno a dos años, opción por la que se apuesta preferentemente y que «es aceptada» en el campus público riojano. «En cualquiera de los dos modelos se considera que el tiempo que está planificado a día de hoy es insuficiente para lograr los objetivos profesionales y para dar respuesta a los desafíos que se plantean en los centros educativos», explica.
«Se considera que el tiempo que está planificado a día de hoy es insuficiente para lograr los objetivos profesionales»
Fermín Navaridas
Decano de la Facultad de Letras y de la Educación
Desde la UR, Navaridas, aunque no sabe si el planteamiento que lleva la Conferencia de Decanos «es el más conveniente», coincide en la necesidad de darle una vuelta al máster para, a su juicio, abordar temas actuales, como la respuesta a la diversidad, la resolución de conflictos, o incluso cómo tratar ciertas cuestiones de ética y otras relacionadas con la inteligencia artificial.
La propuesta de 120 créditos implicaría cambios significativos, aunque se intentará respetar el porcentaje dedicado a cada uno de los ámbitos de enseñanza. En el caso del máster que se imparte en el campus público riojano, un 20% está enfocado en materias generales, como Pedagogía o Psicología, entre otras, y un 40% en didácticas específicas. Estas, en principio, permanecerían invariables, aunque se incrementaría el volumen para abordar competencias que la falta de tiempo no permite. En el caso de las prácticas, el nuevo modelo desaconseja la hoja de ruta actual de la UR y de la mayoría de universidades del país, es decir, que se desarrollen al mismo tiempo que los trabajos de fin de máster (TFM). Se plantea, por tanto, que se realicen en tres periodos alternativos porque de este modo «ayudaría a desarrollar una mejor labor en los centros educativos donde se realicen las prácticas», siempre de la mano del tutor o mentor, que, en principio, vería reducida su carga lectiva para efectuar ese acompañamiento.
A la Conferencia de Decanos, al igual que ocurre con el máster, se llevarán dos modelos de grado de Infantil y Primaria, el denominado 'cuatro más uno', y el de cinco años. A priori, la CODE vería más viable este último. «El sentir general es que se necesitan más créditos de prácticas y con una distribución más secuenciada y, pedagógicamente hablando, con más coherencia a lo largo del grado, no aglutinarlas todas en el último momento», detalla por último Fermín Navaridas.
Los cambios, en opinión del decano, «son necesarios», pero desde la facultad de Educación consideran que lo más importante es aumentar las prácticas y repartirlas a lo largo de los estudios, de modo que «no haya una separación radical entre la teoría que se ve en la universidad y la parte práctica que se da en la escuela, que esté todo más estrechamente relacionado».
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