«El turismo ha cambiado y hay que regularlo, pero también mejora la economía de las ciudades»

Alfonso Samaniego, decano del Colegio de Arquitectos de La Rioja (COAR). :: /Juan Marín
Alfonso Samaniego, decano del Colegio de Arquitectos de La Rioja (COAR). :: / Juan Marín

Samaniego apuesta por «coser» la ciudad frente a la expansión de principios de siglo y confía en que la revisión del PGM logroñés vaya por esa línea

Alberto Gil
ALBERTO GILLogroño

Ocho años, prácticamente de crisis tras el estallido de la burbuja, lleva Alfonso Samaniego al frente del Colegio de Arquitectos de La Rioja (COAR) y recientemente ha sido reelegido decano por otros dos años. Detecta cierta pujanza inmobiliaria, aunque Samaniego es cauto. Confía en que el demorado avance del Plan General Municipal (PGM) de Logroño sea una realidad en los próximos meses y haya una verdadera apuesta por «coser» la ciudad en importantes aspectos urbanísticos que todavía tiene que resolver tras el fuerte proceso expansivo vivido en los primeros años del siglo.

- Las ciudades afrontan un nuevo problema, la convivencia del turismo con los vecinos, ¿es un reto para el urbanismo?

- Es un reto para las ciudades. Estamos asistiendo a un cambio del modelo de turismo, con más gente que viaja en periodos cortos y busca alojamientos diferentes como los pisos turísticos. El turista ya no va a sitios concretos, como antes iba a los hoteles, y viaja en cualquier momento, no en periodos predeterminados.

Más

En el caso de las grandes ciudades, se ha provocado además un 'efecto llamada' y han eclosionado hasta el punto de que hay zonas saturadas de gente, que impiden en cierta forma la vida normal de la ciudad.

«Las ayudas que se dan en el Casco Antiguo son insuficientes y habría que actuar para que no muera»

- ¿Será un problema también para ciudades pequeñas como Logroño?

- Espero que no. Cuando hay turismo mejora la economía de la ciudad y lo que está claro es que hay que regular este asunto y, en el caso de Logroño, apostar por un turismo de calidad, en lugar del fácil y rápido. Si todos los turistas llegan a La Laurel saturan la zona y la gente se queja. Es normal y, desde luego, hay que regularlo.

«Vuelve a haber síntomas de recuperación inmobiliaria aunque en La Rioja nos cuesta arrancar»

- Horarios, ruidos, 'desgaste' de ciudad... ¿son compatibles?

- Cuando hay tensiones es porque los intereses son interesados. Es decir, a una terraza le interesa el mayor número de horas y metros cuadrados posibles. El equilibrio con el peatón y con el vecino es complicado y por ello hay que ver el turismo como una actividad más, que genera ruido, pero como también lo hace una obra. Eso sí, tiene que regularse y tenemos que enfocarnos hacia un turismo de calidad, que entienda la vida urbana y que no sólo vaya consumiendo ciudad. En este sentido, los turistas deben integrarse en la ciudad, respetar las horas y las normas.

- Seguimos esperando la revisión del Plan General Municipal de Logroño, ¿por dónde irán los tiros?

- En breve conoceremos los primeros avances del PGM. Por lo que he hablado con el arquitecto redactor, está claro que no podemos pensar en seguir creciendo indefinidamente y es el momento de ir cosiendo zonas inconexas de la ciudad, que se han quedado sin completar, pensando más en el ciudadano.

- ¿Es el Ebro integrable?

- Ha de serlo. El problema del Ebro, en casi toda La Rioja, es que es un río límite, de herida profunda porque crece mucho con las avenidas. En cierto modo es inhóspito porque sube mucho de nivel, es decir, no es como otros ríos que conocemos en Centroeuropa, por ejemplo. Tenemos un cauce agradable pero que varía mucho y, eso sí, con un recorrido de parques envidiable y totalmente urbano, pero que nos hace más difícil pasar la ciudad al otro lado porque nos aleja de la trama urbana. Tenemos que aprovechar lo bueno y lo malo, con zonas que ya están al otro lado y que hay que unir con carriles bicis, con caminos peatonales... y pensar en soluciones.

- ¿Y el Casco Antiguo? Sigue perdiendo gente...

- Y así seguirá si no cambian las cosas. El turismo es economía, pero además hay que conseguir que la gente se quede o vaya a vivir allí. Hay subvenciones, ayudas, pero son insuficientes porque construir ciudad en el Casco Antiguo es más caro. Todos disfrutamos del centro, enseñándolo a los turistas y paseando, pero hay que apoyarlo. Si alguien viene a Logroño es por su Casco Antiguo, no por los nuevos barrios y deberíamos ser más conscientes. Las ITEs están poniendo sobre la mesa que está muy mal y que las ayudas son insuficientes. Hay que mejorar la accesibilidad, las condiciones de vida del Casco Antiguo para que no se muera.

-¿Es posible sin comercio?

- El casco viejo se rehabilita con personas. Entonces, el comercio llegará solo. Tenemos bares, que están muy bien porque son actividad económica y, de hecho, La Laurel se ha convertido en un centro de turismo, pero si no vive gente no dejará de ser un simple decorado.

- Parece que hay recuperación inmobiliaria generalizada, ¿es real?

- La pujanza de la vivienda es real en algunas ciudades, especialmente en Madrid, hasta el punto de que se ha creado un polo de atracción y un problema de desequilibrio territorial. Hace falta que el resto de ciudades pequeñas empiecen a desarrollarse. A finales del año 2016 hubo un momento en que todo empezaba a ir bien, pero en el 2017 hubo de nuevo un parón. Ahora, mi sensación es que se están empezando a realizar obras y viviendas nuevas de aquellas que parecía que arrancaban en el 2016. Hemos vuelto a recuperar un poco la sensación de que las promociones se venden y hay ciertos síntomas de recuperación, no sólo en Logroño sino también en las cabeceras, aunque en La Rioja nos está costando arrancar.

- ¿Y el alquiler? Veo carteles en inmobiliarias que buscan pisos...

- Logroño siempre ha tenido pocos pisos de alquiler porque no había un importante flujo de gente en movimiento. Ahora, los hábitos han cambiado y la gente no está por la labor de hipotecarse para toda la vida, lo que, junto con la pujanza del piso turístico, ha generado más demanda de alquiler. De todas formas, creo que, sobre todo, es porque no existía una bolsa real de alquiler.

 

Fotos

Vídeos