«Hay que tomar conciencia de lo que se graba y de que cuando se difunde se pierde el control»

David Maeztu/
David Maeztu

«Es necesario ponerse en la piel del otro, porque a nadie le gustaría acudir a su puesto de trabajo y que le señalaran», afirma el letrado Maeztu Lacalle

C.N.LOGROÑO.

Para el abogado riojano David Maeztu Lacalle, especializado en derecho en internet y socio del despacho '451.legal', «se necesita concienciación, hay que tomar conciencia de lo que se graba y de que se pierde el control de lo que se envía digitalmente». Una vez difundido, rastraerlo y eliminarlo «es muy complicado», sostiene.

Pero la concienciación va a más allá, hay una doble vertiente, porque «también es ponernos en la piel de otro», señala. «A nadie le gustaría acudir a su puesto de trabajo y que le señalaran», describe. Es necesario asumir «que uno es libre de hacer con su imagen lo que quiera y tampoco por eso debe ser señalado».

La ley puso el foco en la difusión de este tipo de vídeos tras el caso de Olvido Hormigos. Hasta entonces, «esa conducta en la que no había una grabación oculta, sino que alguien se grababa conscientemente y luego lo compartía no era delito». A partir de aquello, cambió y ahora el debate, por el caso de la joven madre de Iveco que se suicidó tras la difusión masiva de un vídeo de contenido sexual, es si el delito penal «debe cubrir las posteriores revelaciones, no sólo la de la primera persona que lo hace», señala, quien espera que en una reforma legal se concrete más este aspecto.

Respecto a los supuestos de revelación de secretos, asegura que en La Rioja la mayoría se dan en el ámbito laboral, cuando un trabajador, bien el informático u otro empleado que tenga acceso a información, se lleva esa información para usarla en beneficio propio a la hora de montar su propio negocio. Pero no es este el único caso 'tipo'. Algunas compañías utilizan este procedimiento para facilitar la salida de la empresa de un trabajador. También se han detectado casos en los que en el ordenador del empleado aparece de repente información confidencial de la compañía. «Esta es una forma de facilitar un despido», advierte.