El hijo juzgado por maltratar a sus padres acepta 4 años de cárcel

Una imagen del juicio celebrado este martes./Juan Marín
Una imagen del juicio celebrado este martes. / Juan Marín

Acusación y defensa han pactado la retirada del cargo de detención ilegal (el que más pena conllevaba) y aplicar una atenuante por grave adicción a las drogas

Luis J. Ruiz
LUIS J. RUIZLogroño

R.M.S. abandonará el centro penitenciario de Logroño en los próximos días tras poco más de un año encerrado en la cárcel. No se podrá acercar a sus padres, aunque sí se podrá comunicar con ellos. De hecho sus progenitores, que le acabaron denunciando por detenerles ilegalmente, agredirles y amenazarles de muerte en reiteradas ocasiones, han optado por retirarse del caso y no actuar como acusación particular en el juicio que se ha celebrado esta mañana en la Audiencia Provincial.

Tras más de doce meses privado de libertad y siguiendo desde mayo del año pasado un programa de desintoxicación de Proyecto Hombre, el fiscal también ha modificado considerablemente su acusación. Inicialmente pedía para él un total de 25 años al imputarle un delito de maltrato familiar, tres menos graves de lesiones, dos de amenazas y dos más de detención ilegal. Esta mañana ha retirado los de detención ilegal (por los que pedía once años) y ha considerado que es aplicable la atenuante de grave adicción a sustancias estupefacientes (empezó a fumar heroína a los 13 años y en noviembre cumplirá 43) y ha ofrecido a la defensa del acusado un pacto: cuatro años y tres meses de prisión, una sexta parte de lo que reclamaba para él. R.M.S., esposado y custodiado por dos agentes de la Policía Nacional, ha dado su visto bueno («sí, estoy de acuerdo», se ha limitado a apuntar).

El caso

Lo que no ha alterado el fiscal ha sido su relato de hechos, con el que R.M.S. se ha mostrado conforme. Así, al aceptar la acusación del fiscal, ha venido a reconocer que desde hace años insultaba, amedrentaba y golpeaba a sus padres (que le adoptaron unas horas después de nacer y que tienen 84 y 87 años) en todo momento y por los más fútiles motivos y que el 7 de abril del 2018, cuando el padre se disponía a salir de casa, forcejeó con él hasta que el anciano cayó al suelo haciéndose una gran brecha en la cabeza. También que instantes después cogió un cuchillo y les dijo que si llamaban a la Policía les acuchillaba.

Pero sobre todo ha reconocido que en la madrugada del 13 al 14 de abril les amedrentó durante toda la noche, que les llamó «cabrones e hijos de puta», que les dijo que les iba a matar, que iba a «quemar la casa con ellos dentro y que les iba a cortar el cuello, hasta el punto de colocar sendos cuchillos en el cuello de sus progenitores y espetarles «Os voy a degollar». Aquella noche, en la que no durmieron, no pudieron salir del domicilio hasta que a media mañana del día 14 la anciana huyó y alertó a la Policía Local de Logroño, que acudió hasta la céntrica vivienda familiar, ubicada en el entorno de la fuente Murrieta.

Así, el acuerdo rubricado entre Fiscalía y defensa, concluye que R.M.S. es autor de un delito maltrato o violencia doméstica habitual, que la agresión del 7 de abril constituye un delito menos grave de lesiones y que durante el episodio de la noche del 13 al 14 de abril cometió dos delitos menos graves de coacciones (uno sobre el padre y otro sobre la madre). Por el primero de ellos, ha sido condenado a 21 meses de prisión, por el de lesiones, a 6 meses de cárcel y por los dos de coacciones, a dos años más de privación de libertad. En total, cuatro años y tres meses de cárcel.

Pero aceptada la condena, la letrada de la defensa ha reclamado a la Audiencia Provincial que se acordara la suspensión de la pena al ser inferior a cinco años de prisión y al estar su cliente siguiendo un programa de deshabituación de estupefacientes. La Fiscalía no se ha opuesto. Sólo ha reclamado un informe del centro penitenciario y escuchar a los padres del condenado. Cuando todo llegue al despacho del fiscal, R.M.S. saldrá a la calle. No se podrá acercar a menos de 100 metros de sus padres adoptivos, pero sí que se podrá comunicar con ellos.