Un 'trabajo' desde dentro: detenidos por robar móviles de una empresa de transporte

Un 'trabajo' desde dentro: detenidos por robar móviles de una empresa de transporte

Uno de los empleados de la empresa sustraía los terminales, valorados en unos 7.000 euros

LA RIOJALogroño

La Policia Nacional en el marco de la «Operación Tongue», ha detenido a siete personas que robaban teléfonos móviles de alta gama, que sustraían directamente de la carga de los camiones que los transportaba, para luego venderlos en tiendas de segunda mano o directamente en el mercado negro.

Las investigaciones comenzaron cuando un responsable de una empresa de transporte situada en Madrid denuncia que de un camión que transportaba mercancía con destino a Logroño habían sido sustraídos varios terminales móviles. Y además, esos hechos se vuelven a repetir con regularidad, siempre con envíos al mismo destino riojano

Una vez iniciada la investigación, los agentes encargados del caso detectaron varios de estos terminales a la venta en tiendas de segunda mano.

Un camionero

Todo hacía sospechar que había alguien dentro de la empresa que sustraía los teléfonos que luego se ponían a la venta. Y efectivamente, uno de los conductores de los camiones abría los envoltorios donde se encontraba la mercancía, bien arrancando las grapas inferiores o bien rajando el plástico y caja. Era un acto que podría realizar impunemente, ya que él era el custodio de dicha mercancía. Y todo, intentando no levantar sospechas sobre su persona e incluso intentando derivarlas hacia otras.

Arriba y a la izquierda, los envíos de los que «desaparecían» los móviles. A la derecha, venta de uno de los aparatos / POLICÍA NACIONAL

Los móviles eran luego vendidos por otras personas, nunca por el propio autor, pero todas estaban de una u otra manera relacionadas con el primer detenido. Al final, fueron siete las personas detenidas y puestas a disposición judicial: cuatro hombres y tres mujeres, vecinos de Logroño y de alguna localidad navarra. Y los policías recuperaron 35 móviles, valorados en unos 7.000 euros.

Las investigaciones fueron realizadas durante varios meses por el Grupo Operativo de Investigación (GOI) de la Comisaria Zonal 2 de la Jefatura Superior de Policía de Madrid y por el Grupo I de Delitos contra el Patrimonio la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Jefatura Superior de Policía de la Rioja.