Detenido por llamar a la Policía para alertar de la colocación de un coche bomba en Logroño

El autor llamó al 091 y dijo que había un coche con un artefacto cerca del Ayuntamiento de Logroño

L.R.

Un hombre de 47 años y residente en Logroño ha sido detenido como autor de una amenaza de coche bomba en Logroño realizada la madrugada del pasado día 9 de julio de 2019. El hombre tiene antecedentes por tráfico de drogas, robo con fuerza, hurto y malos tratos en el ámbito familiar.

Los hechos sucedieron sobre las 01:30 horas, cuando la Policía recibió una llamada anónima en el Centro Inteligente de Mando Comunicación y Control- (CIMMAC- 091) de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja, en la que una voz masculina avisa de la existencia de un coche bomba en las cercanías del Ayuntamiento de Logroño. Según explicó la voz anónima, la bomba iba a explotar a las cuatro de la madrugada. El hombre colgó sin que los agente spudieran preguntarle más detalles.

Inmediatamente desde el CIMACC- 091, se inició el dispositivo de búsqueda en la zona del Ayuntamiento. Hasta el lugar acudieron indicativos policiales «Z», indicativos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), que a los pocos minutos y tras tomar la medidas de seguridad que requieren este tipo de alertas, localizaron un vehículo que correspondía con los datos aportados.

También acudieron agentes Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos- Nuclear, Radiológico, Biológico y Químico (TEDAX-NRBQ), que realizaron una primera inspección del exterior del vehículo y localizaron adosada a los bajos del mismo una bolsa que fue extraída por los TEDAX. La analizaron y determinaron que contenía una sustancia que no eran explosiva, pero que si podría ser una sustancia estupefaciente.

Una vez realizada esta comprobación, los agentes se dieron cuenta de que la amenaza era falsa y localizaron al propietario del vehículo e iniciaron las primeras diligencias de investigación para determinar el motivo de dicha llamada y el objetivo que pretendía con ella.

Por parte del Grupo de Investigación se realizaron durante varias semanas investigaciones para identificar al autor de los hechos, y concloyeron tras el análisis de las llamadas, y otras gestiones técnicas, que el autor era un «conocido» del propietario del vehículo, con el cual tenía una serie de «desavenencias».

Una vez identificada esta persona, fue localizada, detenida y puesta a disposición judicial tras prestar declaración en dependencias policiales. Además, le fueron imputados los delitos de Desordenes Públicos y Amenazas.

La Policía recuerda que el Código Penal estipula que «quien afirme falsamente o simule una situación de peligro para la comunidad o la producción de un siniestro a consecuencia del cual es necesario prestar auxilio a otro, y con ello provoque la movilización de los servicios de policía, asistencia o salvamento, será castigado con la pena de prisión de tres meses y un día a un año o multa de tres a dieciocho meses».

La gravedad de la amenaza o su carácter terrorista supondría un agravante por el que la pena se impondría en su mitad superior, es decir, de siete meses y medio a un año de prisión.