Las lluvias derriban una casa en estado de ruina en Murillo de Río Leza

Imagen del lugar donde se ha derrumbado el edificio / Diego Marín A.

El inmueble, junto a otros dos adyacentes, iba a ser demolido esta semana y el Ayuntamiento ya tiró otros tres de la misma manzana el año pasado

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Murillo

La pasada noche, en torno a las 2.30 horas, y a causa de las lluvias de las últimas horas, la casa del número 18 de la calle Joaquín Míchel, en el centro de Murillo de Río Leza, se vino abajo. El inmueble, declarado en estado de ruina por el Ayuntamiento de Murillo, iba a empezar a ser domolido este lunes mismo, igual que los edificios adyacentes, los números 16 y 12 (no hay 14) de la misma vía. «Los tres tenían un expediente de declaración de ruina y una licencia de demolición», explicó a pie de calle el aparejador municipal del Consistorio murillense.

Ninguno de los edificios está habitado, por lo que no hubo daños personales, salvo el susto de los vecinos de la calle. «A causa de las lluvias de las últimas horas, cedió el medianil, aunque lo que estaba realmente mal era la fachada, que se ha conservado», detalló el aparejador. A un lado de la casa derruida se encuentra un solar vacío por donde se desparramaron los cascotes del edificio deshecho en su interior y que, al conservar la fachada, hacía, a primera vista, pensar que la casa caída había estado en ese solar, cuando no era así.

«La casa que estaba realmente mal era la que ha caído, el número 18, pero al plantear la obra de demolición los propietarios de los inmuebles de los números 16 y 12 se adhirieron al proyecto y se van a ejecutar de forma conjunta», expuso el técnico municipal. Tal y como confirmó el alcalde de Murillo, José Ángel Lacalzada, si no se había realizado antes la demolición era por esperar a que pasaran las fiestas, por eso ayer lunes se iba a iniciar la obra y por esa razón la calle Joaquín Míchel conserva todavía los banderines festivos de decoración.

El año pasado el Ayuntamiento de Murillo procedió a demoler de forma subsidiaria unas casas aledañas, en la misma manzana, en la contigua calle La Flor, por el mismo estado de ruina. Todos los inmuebles son de principios del siglo XIX.