Cae una banda que robó en decenas de trasteros de Logroño

Uno de los detenidos (todos españoles y vecinos de Logroño) es menor de edad | La Policía busca a un sexto integrante del grupo

LA RIOJALogroño

El grupo estaba formado por cinco personas. Todos vecinos de Logroño, de nacionalidad española y con entre 17 y 35 años de edad. No eran novatos. Al contrario: en la Jefatura Superior de Policía Nacional de La Rioja los conocen a la perfección. Tanto que después de recibir varias denuncias por robos en trasteros de Logroño los investigadores pronto pensaron en ellos. Algo evidente cuando entre los cuatro detenidos (el quinto está identificado y en búsqueda y captura) acumulan un total de 62 denuncias policiales desde el año 2002. Sobre ellos pesan cargos como presuntos autores de robos en trasteros, almacenes y se les imputa el robo e incendio de un vehículo que utilizaron tras uno de sus golpes.

La Policía Nacional comenzó a seguirles los pasos después de que entre abril y mayo se tramitaran varias denuncias por robos en trasteros y en diferentes locales de la ciudad. Los agentes, tras visitar los lugares de los hechos, dedujeron que siempre seguían el mismo patrón de actuación: los ladrones accedían a los tejados de los edificios elegidos y, a través de ellos, entraban en la zona común de los trasteros. Rompían los bombines de las cerraduras y registraban su interior. Buscaban efectos de valor que fueran relativamente fáciles de transportar. Una vez completado el trabajo, abandonaban el edificio por la misma vía: salían por las claraboyas y huían a través del tejado sin que nadie se diera cuenta de su presencia en la zona.

A todos los robos en trasteros se sumaron varios robos en lonjas que la Policía Nacional también les atribuye a los cuatro detenidos y al miembro huido del grupo. Uno de ellos fue el que se registró el 2 de mayo en Varea. El propietario de una bajera en la que guardaba diferente material denunció que alguien había entrado al interior, se había llevado diferentes enseres y, además, había sustraído el vehículo que tenía estacionado para, presuntamente, transportar lo robado. Esa misma madrugada apareció en un calle del barrio de Varea, calcinado, el turismo.

Las diligencias practicadas por por los agentes del Grupo de Investigación de delitos contra el patrimonio de la Brigada de Policía Judicial pronto dedujeron no solo que todos los hechos podrían haber sido realizados por los mismos autores sino quiénes podrían ser los responsables: viejos conocidos de los investigadores, delincuentes que se dedican a todo tipo de delitos contra el patrimonio, entre ellos robos con fuerza, teniendo algunos antecedentes desde el año 2002.

Todo terminó de casar en la investigación de uno de los robos. Los agentes reconstruyeron la ruta de su huida y no fallaron: las cámaras de un establecimiento hostelero captaron a tres de ellos entrando a su interior poco después de uno de los robos. Las mismas cámaras les registraron mientras conversaban en una mesa del establecimiento. Completada la investigación, cuatro de los identificados fueron detenidos y puestos a disposición judicial. La detención del quinto está pendiente.