Sonrisas de instituto

El grupo de alumnos de dos clases animaban un partido de fútbol en las navidades de 1982. :: lr/
El grupo de alumnos de dos clases animaban un partido de fútbol en las navidades de 1982. :: lr

ERNESTO PASCUAL

Finales de 1982, antes de las navidades. El patio del arnedano instituto Celso Díaz acoge los torneos de fútbol-sala habituales por las celebraciones de santo Tomás de Aquino. Mientras unos sudan de portería a portería, un grupo de alumnos les anima desde la grada. Y comparte conversación, anécdotas, sueños. Y muchas sonrisas.

«Estábamos disfrutando de la vida, refleja la alegría de aquellos años», sonríe Maite Martínez Moreno. «Muestra la felicidad de una etapa muy importante: de los 14 a los 18 años es cuando haces los amigos de verdad, las relaciones que vas a recordar para siempre...», valora Carmelo Pérez-Aradros.

Esta estampa es una de las casi 500 que conforman la exposición fotográfica 'Volver a pasar por el corazón', que se muestra en el centro cultural de Fundación Caja Rioja Bankia de Arnedo hasta el 4 de enero dentro de las muchas actividades por el 50 aniversario del IES Celso Díaz.

La exposición fotográfica es una de las actividades que festejan los 50 años del Celso Díaz de Arnedo

En aquella fría mañana en el patio del antiguo edificio, Maite y Carmelo casi cumplían un año de novios. Maite contaba a sus amigos que quería hacer Psicología. Quería huir, estudiar bien lejos. En Granada. En Santiago. Finalmente, fue a Salamanca, donde podía estudiar Psicología y Filología clásica. «Nunca imaginé que llegaría a volver al instituto, pero cuando estuve en Salamanca, eché mucho de menos mi casa y no veía el momento de volver a mi pueblo», sonríe la hoy jefa de estudios del Celso Díaz. Carmelo confesaba a su grupo que anhelaba un trabajo que no le encerrara en una oficina. Ni en una fábrica. Que estuviera al aire libre, en contacto con la naturaleza. Hoy es el jefe de la brigada de jardines del Ayuntamiento arnedano.

No eran habituales las cámaras en aquellos inicios de los 80 que sonaban a Asfalto o Topo. O a ensayos de los arnedanos Miopía. Pero Pablo Torres ya era muy aficionado entonces a la fotografía. Así atraparon un momento de sueños que hoy son realidad en forma de historiadoras, profesoras...

A lo largo de los 50 años del IES Celso Díaz, y de los de tantos otros institutos riojanos, el patio sigue siendo escenario de encuentros, anhelos, partidos de fútbol o baloncesto, sonrisas... Hoy con un omnipresente invitado, el móvil. «Aunque tienen ese nuevo protagonista en sus relaciones entre amigos, los jóvenes de hoy también se relacionan muy bien y disfrutan en el patio -describe Maite-. Los tiempos cambian, pero lo que vivimos nosotros y lo que viven ellos es lo mismo».

Para todos, para los de entonces y para los de ahora, el instituto deja una huella imborrable. De ahí la fiesta del 50 cumpleaños montada en el instituto arnedano. «Intentamos agradecer todo lo que nos ha dado el Celso y que vuelva al pueblo», invita Maite.