Mi siluro es más grande que el tuyo (capítulo II)

La batalla sigue abierta y se siguen pescando piezas en el Ebro de gran tamaño

LA RIOJA

La batalla del siluro sigue abierta. Hace unas semanas, Sergio Ataun con su padre Juan Luis y Javier Peñalva con su padre David pescaron en el Ebro, a la altura de Calahorra, un ejemplar enorme -1,65 metros y 45 kilos- de esta especie invasora que arrasa con la fauna autóctona. Poco después, fue David Fernández Altuzarra el que se cobró una pieza cinco centímetros más larga en Logroño.

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Nos han ido llegando más capturas de mérito de siluros de gran tamaño. Como el que capturó Roberto Malo (el de la derecha en la imagen). Lo hizo a la altura de Rincón de Soto y se quedó a tres centímetros de alcanzar los dos metros.

O este otro que nos envió otro lector. Una muestra de los varios de gran peso que, según nos explicó «están pescados en el Ebro, recién entrado en Aragón

O este otro pez, de dos metros y doce centímetros y 72 kilos, que pescó Román en 2016

El siluro está considerado una especie invasora que arrasa con la fauna autóctona, resulta un predador muy voraz y agresivo. Aficionados extranjeros lo introdujeron en el Ebro, en Aragón, en 1974 en el embalse de Mequinenza, y desde entonces se ha expandido río arriba. Precisamente en lugares como Mequinenza se ha convertido en un reclamo y una fuente de ingresos ya que acuden a sus embalses pescadores no sólo españoles, también de diferentes países. Allí se han llegado a capturar siluros que superan los 2,5 metros y los 100 kilos.

Este pez es originario de los ríos de Europa del Este, Asia central y Asia menor, resiste a la contaminación y la baja oxigenación del agua. En La Rioja se detectó su presencia en el 2003 y, según indica el Gobierno de La Rioja en su listado de especies invasoras, aquí se puede hallar entre San Vicente de la Sonsierra y Alfaro, aunque más abundantemente en las aguas por debajo de Logroño.