Una red para salvar a 25 riojanos cada año

Ceniceros se reunió ayer con el grupo técnico que durante dos años ha trabajado en el diseño y redacción del plan. :: Justo Rodríguez/
Ceniceros se reunió ayer con el grupo técnico que durante dos años ha trabajado en el diseño y redacción del plan. :: Justo Rodríguez

Ceniceros apela a la implicación de toda la sociedad para afrontar «un problema de salud que se puede tratar» El I Plan de Prevención del Suicidio en La Rioja se centra en la detección, ayuda y eliminación de prejuicios

ROBERTO GONZÁLEZ LASTRA LOGROÑO.

Salvar vidas, ayudar a las personas que han intentado quitarse la vida y a los familiares que han perdido a un ser querido y eliminar los prejuicios y estigmas que han acompañado al suicidio, son los ejes clave del I Plan de Prevención del Suicidio en La Rioja, que ayer presentó el jefe del Ejecutivo regional, José Ignacio Ceniceros.

Elaborado durante los dos últimos años por un grupo compuesto por una veintena de expertos de Salud Mental, Enfermería, Psiquiatría, Atención Primaria, Universidad de La Rioja y Teléfono de la Esperanza, la nueva herramienta contempla la puesta en marcha de 39 acciones concretas agrupadas en cuatro líneas clave de actuación que buscan detectar y prevenir las conductas suicidas y erradicar los prejuicios y el estigma social asociado a este drama, todo ello completado con la formación de los profesionales y la investigación y con la coordinación y cooperación de todos los sectores implicados.

CUATRO LÍNEAS CLAVE DE ACTUACIÓN

941 49 06 06
es el número del Teléfono de la Esperanza de La Rioja, que ofrece, las 24 horas y los 365 días, un servicio integral y gratuito de apoyo a las personas en situación de crisis.
1Detección, abordaje y prevención de la conducta suicida e intervención con personas que han perdido a un ser querido por suicidio
Contempla la puesta en marcha de 12 acciones.
2Formación a profesionales e investigación
9 acciones previstas, entre otras, el Observatorio Riojano del Suicidio.
3Información y comunicación eficaz para visibilizar la conducta suicida y reducir el estigma social
9 iniciativas.
4Coordinación y cooperación de todos los sectores implicados
Otras 9 acciones.

«Afrontar este problema era una de las asignaturas pendientes de la atención sanitaria», admitió Ceniceros, que recordó que «el suicidio se ha convertido en la principal causa de muerte no natural». «En La Rioja se suicidan cada año una media de 25 personas, uno cada quince días, pero al intenso sufrimiento implícito en cada suicidio, se suma el sufrimiento desgarrador de los familiares, ya que se calcula que cada año hay 200 personas que pierden a un ser querido por suicidio y cientos más que sufren la angustia de convivir con quien lo intenta. Son personas que necesitan ayudas para salir y este plan se las ofrece», añadió el presidente al destacar que el programa «busca anticiparse y detectar a las personas con ideas suicidas porque el 80% de los que se quitan la vida lo habían anunciado».

Por ello, el presidente apeló a la implicación de toda la sociedad riojana frente a este drama. «Pongamos atención en observar en nuestro entorno señales como la depresión, el aislamiento, la soledad, los trastornos alimentarios, de conducta, autolesiones circunstancias que nos puedan alertar sobre la existencia de ideas suicidas en alguien cercano», resaltó.

«Atender lo que importa»

El supervisor de Enfermería, Iván Santolalla, destacó que el objetivo prioritario del plan «es reducir la tasa de suicidios en La Rioja, pero también pretende disminuir el sufrimiento de las personas que han intentado suicidarse y el de sus familiares, así como ofrecer atención a las personas afectadas por la pérdida de un ser querido cuando se ha producido un suicidio». En este sentido, tras enumerar las cuatro grandes líneas de actuación, destacó algunas de las medidas concretas tanto futuras como puestas ya en marcha, como la intervención intensiva para tratar a personas que pasan por Urgencias tras protagonizar una tentativa de suicidio, una estrategia que, además de perseguir una mayor adherencia inicial al tratamiento por parte del paciente, se traduce en un informe personalizado, en una atención integral y en un seguimiento exhaustivo de su evolución.

«Lo que se trata es de atender lo que realmente importa, el dolor de la persona que ha perdido las ganas de vivir», explicó por su parte Magdalena Pérez Trenado, presidenta del Teléfono de la Esperanza en La Rioja e integrante del equipo de expertos que han elaborado el plan. «Hay mucho trabajo todavía por delante», defendió la psicóloga, que detalló, como ejemplo de la necesidad de incidir en todos los ámbitos, otras dos medidas del programa puestas ya en marcha en la región. Así habló de 'Positivamente', «un programa piloto desarrollado por la Universidad de La Rioja, que se está testando de momento en cuatro centros de Secundaria de La Rioja y que está previsto que se acabe por impartir en todo los centros educativos de la comunidad y que busca, entre otras cuestiones, hacer ver a los jóvenes la importancia del cuidado de la salud emocional».

Además, Pérez Trenado anunció la reciente creación de 'Color a la vida', la asociación riojana de familiares y amigos de personas que han muerto por suicidio, entre cuyos objetivos figuran impulsar la ayuda mutua entre personas golpeadas por este drama.

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