Romero, pendiente de la incompatibilidad de cargos en un partido aún sin dirección

Romero, pendiente de la incompatibilidad de cargos en un partido aún sin dirección
EFE

La diputada compagina la tarea en el Parlamento con la de consejera y única responsable de la gestora provisional pese a que el código ético de Podemos impide acumular cargos

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

La enrevesada situación de Podemos en La Rioja tiene su epítome en la figura de Raquel Romero. Situada 'a dedo' por la dirección nacional como cabeza de lista en los comicios autonómicos como solución de urgencia ante la judicialización de las primarias, la debacle en las urnas le permitió sin embargo llegar desde Berlín y hacerse con el único escaño para la formación morada en el Parlamento. Integrante de la gestora que dirigía transitoriamente el partido hasta la elección de una nueva dirección, la dimisión entre durísimas acusaciones de los otros dos miembros - los exdirigentes Kiko Garrido y Miguel Reinares- ha dejado a Romero en teoría como máxima dirigente en la región del partido de Pablo Iglesias a la espera de que Madrid designe una nueva gestora (de la que no hay noticia) previa a la celebración de una asamblea ciudadana (sobre la que se desconoce fecha) que permita a las bases decidir quién lidera el proyecto.

Y todo ello, tras la atribulada elección de la consejera correspondiente a Podemos que finalmente ha asumido ella misma después de que el partido anunciara primero que sería Nazaret Martín y luego Amalia Revuelta. Una decisión acatada por Andreu alegando que sólo Romero garantiza la estabilidad del Gobierno de coalición por ser quien tiene el voto decisivo en el hemiciclo, como certificó en su primer y controvertido 'no' a la investidura de la candidata socialista.

La acumulación de cargos choca con el código ético de Podemos que limita expresamente a sus miembros ejercer más de una función pública. Una coyuntura que Romero justificó en principio por las «circunstancias extraordinarias» que se viven en La Rioja y sobre la que luego aseguró no tener constancia. Los reiterados intentos ayer por conocer oficialmente la opinión al respecto de la consejera y diputada resultaron infructuosos.