«La Rioja me sale del corazón»

Carlos Coloma, ayer en Logroño, momentos antes de presentar su vídeo de embajador. / JUAN MARÍN

El ciclista Carlos Coloma, medallista olímpico, estrena vídeo de embajador turístico

J. Sainz
J. SAINZLogroño

Carlos Coloma (Albelda de Iregua, 1981), ciclista de montaña y medallista en Río 2016, es el nuevo embajador turístico de La Rioja después del guitarrista Pablo Sáinz Villegas. Ayer fue presentado su vídeo promocional producido por La Rioja Turismo y realizado por Álvaro Sainz. Corriendo entre caballos por las sierras riojanas y surcando valles rumbo a Tokio 2020.

-Carlos Coloma, embajador de La Rioja. ¿Cómo le suena?

-Es el reconocimiento mayor que puedo sentir. Un orgullo de verdad.

«Gran parte de mis logros se los debo a esta tierra»

-¿Cómo va a ejercer?

-Siempre he hablado bien de mi tierra porque me parece una maravilla. No me siento obligado, me sale del corazón.

-¿Cómo marca ser riojano?

-Mucho. La gente riojana tiene un carácter abierto y acogedor. Yo intento hacer lo que me han enseñado mi familia y mi gente.

-Su abuelo le enseñó a ser agradecido con la tierra.

-Son las raíces y hay que intentar devolver lo que la tierra te ha dado.

-Muchos amaneceres para salir a entrenar y muchos kilómetros. La ha recorrido como nadie.

-De arriba abajo. Todos esos madrugones son los que han hecho posible conseguir mis sueños. He tenido el privilegio de hacer aquí mi carrera deportiva, sin salir de mi casa como han tenido que hacer otros compañeros. Gran parte de mis logros se los debo a La Rioja.

-Logros como el bronce de Río ¿A qué le sabe hoy esa medalla?

-Sigue sabiendo a gloria. Es la culminación de mi carrera deportiva y de mi forma de vida. Es un círculo que he ido trazando desde que era pequeño y que he podido cerrar sin separarme de los míos.

-No ha debido de ser fácil.

-Veinte años en la élite mundial exigen mucho trabajo. Lesiones, operaciones, malos momentos, casi a punto de abandonar... Puedo decir que me he hecho a mí mismo apoyado por mi familia.

-Y ahora mirando a Tokio.

-Me encuentro mejor que nunca.

-¿Ya ha pensado un lema riojano para Japón?

-El vídeo lo dice a la perfección: La Rioja es auténtica.

-Vino, poco, imagino.

-El Rioja, sin abusar, es perfecto.

-Resolvió con mucha diplomacia el incidente de la estelada con que le estorbaron en carrera.

-Independientemente de la bandera, fue una broma de mal gusto. Yo creo que ni el que lo hizo era consciente de la falta de respeto y del peligro que puede acarrear. El respeto es lo primero que enseña el deporte.

-Repetiría aquel gesto de entrada en meta de Río.

-No, pero tampoco me avergüenzo. Como decimos aquí: el dinero y los cojones son para las ocasiones.

-Recuerde que es embajador.

-Bueno, la gente me conoce y esas son mis mejores credenciales más allá del detalle de un momento.

-Bueno, usted piense una celebración ejemplar porque le queremos campeón en Tokio.

-No va a ser nada fácil, pero lucharemos. Así es como se da ejemplo: luchando día a día, con la familia, la gente, el trabajo y siendo buena persona. Esa es la clave de la vida.