Pujante tigre asiático

Teresa y su hermano, ante la piscina infinita de Marina Bay. :: t.p./
Teresa y su hermano, ante la piscina infinita de Marina Bay. :: t.p.

Teresa Puértolas Logroñesa en Singapur

ARANCHA JODRA/M.M.

En septiembre del 2017, la riojana Teresa Puértolas hizo las maletas y viajó al continente asiático para trabajar. A día de hoy, reconoce que no tiene fecha de vuelta porque está «encantada» con su vida en Singapur que, asegura, «es un país realmente increíble».

Al contrario de lo que la gente suele pensar, «la vida en Singapur es muy tranquila y su índice de criminalidad es uno de los más bajos del mundo, por lo que no hay ningún peligro», cuenta Teresa.

En Singapur se mezclan tres grandes grupos culturales: «la cultura china que es la predominante, la árabe (malaya e indonesia) y la india», explica la logroñesa. En general, «las diferencias culturales entre la propia gente del país son muchas» y añade de manera contundente que «con España, ¡muchísimas más!».

«La vida es muy tranquila y el índice de criminalidad muy bajo», afirma la joven

Teresa reconoce que lo que más ha llamado su atención es que «es un país nuevo que apenas tiene 50 años de historia». Al principio, «era simplemente un puerto de pescadores», pero ahora «se ha convertido en uno de los enclaves económicos más fuertes del planeta», recalca. Para ella, «es un ejemplo de superación y liderazgo. El presidente que lo hizo posible es idolatrado en Singapur».

En el día a día la gente del país «es muy amable, servicial y alegre», aunque «no hay nada destacable de su personalidad en rasgos generales». Esta profesional no duda en recomendar Singapur. Actualmente ocupa el puesto de gerente de Marketing y Desarrollo de Negocios en una empresa del país y, «de momento», no tiene pensado volver porque está «muy contenta» en el país asiático.

Teresa comenta que «la vida es mucho más cara en general que en España, sobre todo si hablamos de vivienda» y, en sentido contrario, «la comida es de lo poco que se puede encontrar barato». La ciudad «es tranquila, todo está penado con cárcel; es una ciudad de negocios pero también hay muchos espacios verdes, parques, selvas, etc. Es muy fácil viajar a otros países y conocer otras culturas y, además, hay oportunidades de trabajo», cuenta la logroñesa.

La joven riojana ha vivido mucho tiempo fuera y en diferentes países y «nada es comparable con España. La gente, la cultura, la historia, la gastronomía, la forma de ver y vivir la vida». La logroñesa admite que echa «muchísimo de menos» su país y augura que en un futuro retornará cuando «se estabilice la situación económica y España sea capaz de atraer y retener el talento».

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