¿Se puede vivir con 'zero waste'?

Compradores en un supermercado. /EFE
Compradores en un supermercado. / EFE

Una campaña de «abstinencia» internacional pone de manifiesto el acuciante exceso de envasado plástico

Pablo Álvarez
PABLO ÁLVAREZLogroño

Haga la prueba la próxima vez que vaya a comprar fruta a un supermercado. Encontrará probablemente vegetales a granel, de esos que usted tiene que elegir y pesar. Pero cada vez más, y con un peso considerable en los lineales, encontrará fruta envasada. Seis plátanos, por ejemplo. Tres manzanas. Unas cuantas cerezas. En su pequeña bandeja de poliestireno blanco, envueltos en una lámina de plástico transparente.

Son envoltorios bastante inútiles, a nada que uno lo piense, aunque sólo sea porque la naturaleza ha dotado ya a la fruta de unos «envases» naturales pensados para soportar las inclemencias del tiempo y los elementos. La única ventaja es la comodidad puntual, en los pocos minutos que van desde que el comprador elige el producto hasta que llega a su casa. Una ventaja escasa, pero que está produciendo un problema creciente en el planeta: aumentar el ya de por sí enorme exceso de plástico que acaba en el medio ambiente.

La semana que acaba de terminar ha visto otra iniciativa (loable, pero por ahora insuficiente) que intenta concienciar a la parte decisiva, que es el consumidor, de que esa tendencia hacia más envases innecesarios es mortal para el planeta.

La campaña inducía a la protesta por el envasado innecesario de productos como la fruta .Greenpeace anima a los consumidores a «empezar a reducir los plásticos que no son necesarios»

La idea se llamaba 'Boicot al plástico'. La iniciativa era sencilla: una semana laboral (cinco días) en los que los consumidores rechazaran los productos de uso diario y desechables que vinieran envueltos en plástico. Al menos, los más innecesarios. Se trata de avanzar en una idea que en medio planeta ha cuajado con el mismo eslogan en inglés: 'Zero Waste', es decir, 'desperdicios cero'. Es más un eslogan que un propósito alcanzable a corto o medio plazo, pero en este caso evidentemente lo mejor es el camino.

La idea era, según explicaban desde Greenpeace al presentar la iniciativa, «distinguir las prioridades en el embalaje y empezar a reducir los plásticos que no son necesarios», explicaba a Efe Alba García.

En su opinión, «coger una bandeja de plástico con dos tomates en lugar de pesarlos individualmente puede dar la sensación al consumidor de hacer la compra unos minutos más rápido», y por ello los supermercados promueven la presencia de estos plásticos en las estanterías.

«Debemos hacer un ejercicio de reflexión, tanto las empresas y supermercados como la ciudadanía, para saber si queremos continuar viendo la contaminación de plástico que tenemos en la actualidad», subrayaba García.

La idea, nacida de un grupo de Facebook ('Zero Waste España'), ha tenido su desarrollo en las redes, donde los usuarios subían fotos de envasados «excesivos» con el hashtag #Boicotalplástico.