Protesta en Standard Profil

Trabajadores y representantes de USO reclaman la readmisión del compañero despedido tras denunciar un supuesto caso de acoso sexual y laboral

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

«¡Readmisión! Readmisión!», grita un grupo de trabajadores de Standard Profil en la puerta de la empresa en el barrio Varea de Logroño. La Policía Local y Nacional ha cortado el tráfico y la protesta se realiza sobre la calzada, con calma pero con una clara reivindicación: la readmisión de un trabajador que fue despedido tras denunciar el presunto acoso sexual y laboral que sufría una compañera, actualmente de baja por depresión y en tratamiento psicológico.

Jaime García, secretario general de la sección sindical de USO y empleado de Standard Profil «desde hace 29 años», ha explicado en la mañana de esta lunes, durante la protesta, que el pasado 5 de abril el comité de empresa expuso a la dirección el posible caso de acoso sexual y laboral entre dos directivos de la compañía. Entonces se inició un protocolo, se abrió un expediente y se contrató a la empresa de expertos en resolución de conflictos Mediación Navarra para que trabajara en el caso del 15 de abril al 10 de mayo. «Pedimos a la empresa que nos entregara la misma documentación que le había dado Mediación Navarra, después de hablar con varios trabajadores, y se negaron. Solo nos han entregado dos folios de catorce», declara Jaime García, por lo que han vuelto a solicitar la información a través de Inspección de Trabajo.

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El informe de Mediación Navarra, cuenta el secretario general de la sección sindical de USO, valoró que la denuncia era falsa, por lo que «la empresa, en una clara persecución hacia el compañero, le ha metido un despido disciplinario y el 26 de junio tuvo que abandonar la compañía». Por esta razón, la semana pasada iniciaron una serie de concentraciones a las puertas de la empresa para reclamar la readmisión del compañero despedido. El próximo jueves, de 11.30 a 12.00 hora, la protesta continuará, pero se traslada a la planta del polígono industrial Cantabria.

«Persecución sindical»

«Nuestra obligación, cuando conoces un caso de este tipo, es informar sobre ello. Y nos han dicho que lo que se ha hecho es lo acertado, aunque un juez tenga que decir si procede o no declararlo como hechos probados. Y en base a eso, el compañero ha sido despedido, en una clara persecución sindical», denuncia Jaime García, quien lamentaba que la intención fue proteger a una compañera que estaba siendo víctima de un presunto acoso sexual y laboral y que la consecuencia ha sido la pérdida del empleo.

Días atrás, el responsable de Standard Profil Spain, Werner Gehring, declaró a este mismo medio que el trabajador despedido había imputado «un delito con conocimiento de falsedad», lo que supuso «una falta muy grave» y, según él, justifica el despedido disciplinario.

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