«La profesional contrarrestó la falta de diálogo entre nosotros»

Raquel alcanzó un acuerdo de separación

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGOLogroño

Veinte años de vida en pareja, dos hijos en común... «No puedes abrir un día la puerta de casa y decir 'me voy'», sostiene Raquel (nombre figurado de esta usuaria del Servicio de Orientación y Mediación Familiar). No obstante, ella no podía contener la insatisfacción por esa relación y el deseo creciente de ponerle fin.

De modo que, a raíz del comentario que le hizo una amiga que conocía el recurso, decidió pasarse por el Centro Asesor de la Mujer en Logroño. «La primera vez vine un poco perdida porque me quería separar y no sabía qué tenía que hacer o cuáles eran los pasos», relata.

Una vez recibió información del servicio, se lo planteó a su marido y acudieron juntos. En su caso, ella le había dado tantas vueltas a la ruptura, que ya había atravesado algunas de las etapas del duelo. Él no. «Cuando tomas la decisión de separarte, tú te liberas. Pero al mismo tiempo es cuando a la otra persona se le viene la realidad encima», indica.

El matrimonio entró en el servicio en septiembre y el pasado 31 de enero suscribieron un acuerdo de separación en el que se repartieron los bienes en común y consensuaron el régimen de visitas a los hijos. «Nos ha venido muy bien que hubiera una persona intermediaria que nos ayudara a contrarrestar esa falta de diálogo en la pareja y a alcanzar un acuerdo con el que los dos estuviéramos conformes», expone.

Asimismo, Marisa Rodríguez, la abogada y mediadora familiar que llevó el caso, trató de atender al delicado momento personal que atravesaba él, inmerso en pleno duelo. «El valor añadido de este servicio es que hay dos personas y cada una lleva su ritmo. Por eso hay que intentar equilibrar las dos partes para que las cosas cuadren», remarca Rodríguez.