Los productores de insectos prevén llegar a las 100.000 toneladas en cinco años

Para la alimentación humana se producen dos especies de grillo y dos de gusanos. /  L.R.
Para la alimentación humana se producen dos especies de grillo y dos de gusanos. / L.R.

La mayoría de empresas europeas se dedican a la alimentación animal y producen, sobre todo, mosca negra y gusano de la harina

LA RIOJA

Los productores europeos asociados a la Plataforma Internacional de Insectos para Alimentación Animal y Humana -Ipiff por sus siglas en inglés- prevén alcanzar las 100.000 toneladas de producción en un plazo de entre dos y cinco años.

Así lo avanza su presidente, Antoine Hubert, tras la reunión de la Asamblea General de la Plataforma, que aglutina a 37 empresas que se dieron cita en Madrid al final de mayo para abordar la situación del sector y sus perspectivas de futuro.

Las especies a la venta están a la espera de ser aprobadas por la EFSA

La mayoría de las empresas asociadas se dedican a la alimentación animal, para la que se producen principalmente dos especies: la mosca negra soldado y el tenebrio molitor (gusano de la harina).

En el caso de la alimentación humana, se están produciendo en Europa dos especies de grillo y dos de gusano, principalmente.

Hubert señala que se trata de una industria que se está desarrollando en estos momentos, pero que crece «de forma muy rápida», por lo que se ha hecho necesaria la organización de los productores para abordar la base legislativa y comercial del negocio.

El reglamento de nuevos alimentos de la Unión Europea entró en vigor en el 1 de enero de 2018, una norma que implica que la Autoridad Europea de Salud Alimentaria (EFSA) sea la encargada de permitir la comercialización de nuevos alimentos, entre ellos insectos, hongos o productos elaborados con nuevas técnicas.

Cada productor tiene que remitir a este organismo su proyecto para conseguir la autorización comercial y cada Estado ha de legislar sobre la producción de insectos, una importante fuente de proteínas, explica Hubert.

«La situación en España no es fácil porque no hay una legislación propia», subraya el biólogo miembro de Ipiff Lars-Henrik Lau Heckmann.

La organización mantiene varias reuniones con la Agencia española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) para abordar este asunto.

La vicepresidenta de Ipiff, la productora española Adriana Casillas, precisa que en este momento, en España, hay autorización para hacer harinas destinadas a la alimentación de peces de acuicultura y de mascotas, y que en breve se pretende abrir el mercado de alimentación porcina y avícola.

Casillas vaticina que conseguirán esta autorización en «poco tiempo» porque parte del procedimiento que tienen que realizar es común al que ya han convertido en una realidad en el caso de la acuicultura.

Insiste en que, por ahora, en España no está permitida la comercialización de insectos para el consumo humano, por lo que hay que ir «con mucho cuidado» para no dar «pasos en falso en la industria», en relación con casos de empresas distribuidoras que han puesto a la venta este tipo de productos.

En el ámbito de la gastronomía, hay chefs que desde diferentes puntos del planeta están abogando por incluir estos alimentos en sus menús, una apuesta por «la visibilidad» que se valora desde Ipiff.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ya publicó en el año 2013 su informe 'Insectos comestibles: perspectivas de futuro para la seguridad alimentaria y alimentación para el ganado', en el que se valoraba el potencial alimentario de estos productos «como fuente importante y fácilmente accesible de alimentos nutritivos y ricos en proteínas».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos